Rosa Arroyo renueva como vicepresidenta segunda del CGCOM

La Dra. Arroyo, Medalla de Oro y Brillantes del Colegio, fue la primera mujer en formar parte de la Comisión permanente y colabora en causas relacionadas con la lucha contra el cambio climático o las pseudoterapias

La doctora Rosa Arroyo, oftalmóloga del área sanitaria de Ferrol, Medalla de Oro y Brillantes de nuestro Colegio y exintegrante de la Junta Directiva —de la que formó parte durante doce años como vicepresidenta, secretaria general y vicesecretaria—, ha renovado su cargo como vicepresidenta segunda del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos de España (CGCOM) en un acto celebrado en Madrid el 4 de octubre.   [Ver vídeo disponible]

Licenciada por la Universidad Complutense de Madrid, máster en Dirección y Gestión de Servicios Sanitarios y doctora en Ciencias de la Salud por la Universidad de A Coruña, la oftalmóloga posee más de 37 años de experiencia profesional. Fue la primera mujer en ocupar un puesto en la Comisión Permanente de la institución. Ha sido vicesecretaria general desde octubre de 2018 y, posteriormente, vicepresidenta segunda desde septiembre de 2023.

“Es un enorme orgullo porque los miembros de la Asamblea —52 colegios, la Comisión Permanente y los representantes nacionales de las secciones colegiales— han depositado su confianza en mí. El hecho de que pueda renovar supone una oportunidad para seguir trabajando. Soy bastante entusiasta y comprometida, lo que me va a permitir que, con la experiencia que tengo, pueda avanzar más todavía en la defensa de la profesión, que es lo que nos compete”, declara la doctora Arroyo para definir lo que implica esta renovación.

Dentro del CGCOM, la facultativa destaca su labor en la Fundación para la Cooperación Internacional. “Hemos avanzado mucho. Hemos conseguido establecer un registro de médicos voluntarios y cooperantes con los compañeros que acuden a las campañas de cooperación internacional. A partir del mismo, “podemos conocer y dar respuesta a sus necesidades”, sobre todo “coberturas y prestaciones como los seguros de responsabilidad civil profesional, riesgo en viaje y vida”. Por supuesto, orientamos sobre la documentación necesaria para evitar problemas en el lugar del destino porque en terreno, como en nuestro lugar de origen, debemos mantener los mismos principios, pero no estamos exentos de que haya alguna complicación”.

Añade que “tenemos muy avanzado un documento base sobre licencias y permisos para el voluntariado y la cooperación”. Su objetivo es “poder llegar a nuestras consejerías de salud en las respectivas comunidades autónomas y mejorar las condiciones en que vamos a cooperar”.  También colabora en la Fundación para la Formación, donde han puesto en marcha dos cursos abiertos para voluntarios y cooperantes: uno de preparación al primer destino —con casi 500 inscritos— y otro de formulación de proyectos. Además, “estoy muy comprometida con la Fundación para la Protección Social de la Organización Médica Colegial y con la protección de los compañeros cuando están en situación de vulnerabilidad social”. Dentro de este organismo, resalta la importante labor que desarrolla el Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (Paime).

Otro punto de gran relevancia para Rosa Arroyo es el cambio climático y el rol de los sanitarios para la protección del medio ambiente y su impacto en la salud. “El cambio climático acelerado está provocando problemas de salud y nuevas enfermedades transmisibles en entornos geográficos locales, como la fiebre del Nilo. También afecta a patologías respiratorias y circulatorias y puede provocar descompensación en los pacientes crónicos”. Sin embargo, estas consecuencias medioambientales también están ligadas a las acciones de los médicos. “Si el sector sanitario —desde el que cuidamos la salud de los pacientes— fuera un país, sería el quinto más contaminante. Valorando que tiene una emisión de gases de efecto invernadero y una huella de carbono muy alta, constituimos la Alianza Médica contra el Cambio Climático (AMCC), que es la respuesta de la profesión, conformada por el Consejo General, pero también por las sociedades científicas”.

La AMCC “está llevando este mensaje, siempre en abierto, con actividades de formación a los profesionales colegiados y a toda la población”. Esta es una característica importante de estas actividades: “están acreditadas para nuestros colegiados, pero quedan grabadas para todas aquellas personas que quieran formarse e informarse al respecto”. La Alianza “tiene trascendencia internacional: se ha creado en la Unión Europea de Médicos Especialistas (UEMS), una federación temática de prácticas médicas verdes y sostenibles que preside el Dr. Carlos Cabrera.

En la AMCC “ya hemos adoptado y aprobado un posicionamiento sobre el cambio climático y la salud, porque es una manera de hacer medicina preventiva y ética. También debemos responsabilizarnos de que nuestras prácticas sean sostenibles también con perspectiva medioambiental”. Más allá de esta máxima, la facultativa señala que “estamos ahora en plena elaboración de un currículo básico de conocimientos que sería aconsejable que tuviera cualquier médico de cualquier especialidad respecto a este problema”.

Entre los temas de actualidad sobre los que advierte la doctora Arroyo se encuentra el auge de las pseudoterapias, al que hace frente como coordinadora del Observatorio contra las Pseudociencias, Pseudoterapias, Intrusismo y Sectas Sanitarias. “Hemos encabezado muchas acciones respecto a ellas. La más importante es la difusión y la formación”. Esta labor pudo ejemplificarse en seminarios como el de Mala Ciencia y medicina alejada de la evidencia, que se celebró el 10 de octubre en la sede de la OMC en Madrid. “Conseguimos reunir al director de Salud Pública del Ministerio de Sanidad y a tres representantes del Ministerio de Ciencia —Instituto de Salud Carlos III, Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas— en nuestra propia casa. Además, hemos firmado una declaración institucional por una buena ciencia y su mejor aplicación a la medicina clínica”.

Esto “puede considerarse un hito, al igual que el Código de Deontología Médica, donde ya se recogen artículos en relación con las prácticas alejadas de la evidencia o basadas en el charlatanismo. La web del Observatorio es un referente y un repositorio de información en esta materia”. En ella se acumulan “seminarios donde han estado representados los otros consejos sanitarios, las asociaciones de pacientes, sociedades científicas e informadores de la salud”. Además, hemos remitido a la ministra de Sanidad un documento para solicitar la regulación de las intervenciones psicoterapéuticas y su publicidad, elaborado junto al Consejo General de la Psicología. La razón es que hay dos áreas —el cáncer y la salud mental— donde las pseudoterapias tienen más riesgo de provocar abandono, retraso en el tratamiento, encarecimiento de los procesos asistenciales y, por supuesto, una gran distorsión del ambiente en el entorno social y económico de los pacientes”.

Respecto a su futuro como vicepresidenta, Rosa Arroyo quiere abordar otros proyectos. “Estamos preparando un estudio sobre las causas de mortalidad médica de los últimos veinte años en colaboración con el INE”. También colabora con la Comisión Nacional de Prevención del Tabaquismo para erradicar y prevenir todas las consecuencias del consumo del tabaco y productos derivados, participa en otras áreas profesionales como la acreditación SEAFORMEC- UEMS y ha colaborado con la redacción del manual actualizado de la relación médico-paciente. También desempeña representación internacional del CGCOM como delegada en UEMS.