
Tres centros de salud de las áreas sanitarias de A Coruña y Cee, Santiago de Compostela y Barbanza y Ferrol han sido galardonados por la Consellería de Sanidad por la calidad de sus planes locales de salud. En concreto, recibieron premio los centros de salud de Os Mallos —A Coruña—, en la categoría de dimensión comunitaria; A Estrada, en excelencia, y Cedeira, en atención a la cronicidad. Los responsables de cada uno de ellos explican a continuación los proyectos puestos en marcha y la importancia de contar con recursos materiales y humanos para desarrollar este tipo de iniciativas.
La jefa del Servicio del centro de salud de Os Mallos, Ana Zamora, asegura que este galardón “es el segundo que nos conceden por la labor comunitaria que llevamos a cabo y es fruto del trabajo en equipo de los profesionales que ejercemos en él. Supone una gran satisfacción y un estímulo para seguir trabajando”. Las intervenciones que realizan se apoyan en dos patas fundamentales: el proyecto Risco Cero y un programa de salud sociocomunitario para familias en riesgo de exclusión por su situación social, cultural y económica.

Risco Cero —una de las iniciativas ganadoras de los Premios de Innovación Docente de nuestro Colegio y que también ha recibido el sello de buenas prácticas del Sistema Nacional de Salud— consiste en una app móvil y una serie de charlas en centros educativos “sobre prevención de enfermedades de transmisión sexual, mejorar la información sobre métodos anticonceptivos y prácticas sexuales seguras que imparten residentes de medicina y enfermería familiar y comunitaria y alumnos de sexto curso de Medicina”. Aquí hay que destacar “la implicación de la doctora Ana Dapena, residente de tercer año, que está muy involucrada en el desarrollo de estos talleres”.
Por otro lado, el proyecto de salud sociocomunitario se lleva a cabo en colaboración con la asociación Participa para la inclusión social, y a través de él “se fomentan hábitos de vida saludables y se educa en salud”. Estos talleres están dirigidos a una población multicultural por lo que “toda la información que se da es siempre precisa, rigurosa y adaptada”, asegura Ana Zamora.

Las actividades puestas en marcha no se quedan ahí: “el doctor Fernando Cuadrado —que ya no está en nuestro centro— y la enfermera Mónica Fernández pusieron en marcha nuestras andainas saludables”. En ellas, todos los miércoles, “un grupo de personas mayores realiza una serie de ejercicios y, después, caminan durante 50 minutos por el parque de Vioño”. Además, “el último miércoles de cada mes, nuestro nutricionista, Fernando Rodríguez, ofrece una charla sobre alimentación”. Esto “es muy importante porque, además de promocionar hábitos saludables, se fomenta la relación y socialización de los participantes. Por otra parte, en colaboración con el centro cívico del barrio se han realizado diversos talleres y charlas relacionados con la cocina saludable, cómo actuar ante un golpe de calor o cómo manejar desfibriladores ante una parada cardiorrespiratoria y situaciones de emergencia. “El último proyecto que hemos llevado a cabo, de momento, han sido unas sesiones en colaboración con el grupo Cuidadanas, dirigido a fomentar el bienestar de las mujeres cuidadoras”.
La doctora Zamora defiende que la parte comunitaria de la salud “está olvidada, a pesar de que redunda en una mejor educación sanitaria y en mayor calidad de vida”. La causa fundamental es “la falta de tiempo de los profesionales. Desarrollar programas comunitarios conlleva un esfuerzo añadido al trabajo del día a día, porque normalmente se hacen fuera de nuestro horario laboral”. A pesar de las dificultades, “los proyectos que ya están funcionando se van a mantener de cara al futuro, y trataremos de innovar para poner en marcha otros nuevos”.
Por su parte, Juan Sánchez Castro, responsable del centro de salud de A Estrada —que también ha sido reconocido en varias ocasiones como el mejor de España en los Premios Best in Class— incide en que la distinción a la excelencia otorgada “nos sirve de acicate para seguir trabajando y mejorar en nuestra labor de cara a los pacientes”. En su caso, “fue el primer centro donde se iniciaron los planes de salud —hace unos tres años—, y el nuestro tiene una doble vertiente, con algunas iniciativas que ya están implantadas y otras que queremos desarrollar el año que viene”. Su plan “tiene una parte troncal” centrada “en el liderazgo, la gestión, la formación, la docencia, la investigación y la innovación”, y otra “comunitaria, con la que ponemos en marcha proyectos de fomento de la salud, mejora de entornos saludables e intervención sobre determinantes sociales —como la violencia de género—”.

Algunos de los programas más innovadores que están promoviendo en A Estrada tienen que ver, por ejemplo, “con el desarrollo —en colaboración con el Servicio de Neurología— de un análisis especial para descartar la enfermedad de Alzheimer en personas que comienzan a tener problemas de memoria. En estos momentos, creo que no hay nada igual en toda Europa”, explica. También estamos intentando crear una unidad de diálisis intermedia como paso previo a que los pacientes puedan realizar hemodiálisis por sí mismos en su domicilio. Ningún centro de salud de España cuenta con algo así”. Entre sus objetivos está, además, llevar adelante un proyecto de abordaje de la fragilidad y de la cronicidad compleja y avanzada en colaboración con los Servicios de Medicina Interna y Hospitalización a Domicilio, con un foco puesto en las residencias sociosanitarias”.
La clave para la obtención del premio que les ha otorgado la Consellería de Sanidad reside en que “no flaqueamos en ningún ámbito. La evaluación tiene en cuenta aspectos como la satisfacción, la innovación y la investigación, en la que tenemos un alto factor de impacto. Aunque no somos los mejores en todos ellos, tampoco presentamos deficiencias en ningún apartado. Contamos con una cartera de servicios muy potente”.
Por otro lado, el doctor Sánchez asegura que el modelo de atención primaria “no se adapta a la situación actual y no desarrolla el potencial de intervención en el ámbito comunitario”. Los planes locales de salud “emanan de un proyecto estratégico central con el que este nivel asistencial debería cohesionar a las organizaciones y agentes que puedan dar valor a la atención integrada, pero se han dado pasos insuficientes en este sentido”. Trabajar en la esfera comunitaria “resulta difícil por problemas de tiempo, pero también por fragmentación entre servicios sanitarios, sociales y comunitarios y la propia salud pública. Existe una fragmentación que, en una sociedad tan envejecida como la actual, resta un notable potencial de eficiencia”.

En el caso del centro de salud de Cedeira, su jefa de Servicio, Ana Isabel Lorenzo, se muestra “muy orgullosa por el premio otorgado. Todos nos sentimos muy contentos, y supone un impulso para buscar nuevos caminos con los que mejorar la atención”. En su caso, comenzaron el año pasado con el plan local de salud, “que está enfocado al usuario, al profesional, a la labor asistencial y al trabajo comunitario”.
Con respecto a los profesionales, “hemos organizado jornadas en el centro y tratamos de mejorar nuestras competencias y de actualizarnos constantemente. Solemos hacer un par de sesiones cada mes en las que comentamos ciertos casos clínicos, incidimos en algunas cuestiones concretas o abordamos los protocolos del Sergas en patologías como hipertensión o diabetes para homogeneizar la atención”. En el plano comunitario también están poniendo en marcha diferentes iniciativas, como “sesiones sobre reanimación cardiopulmonar básica en colegios de Educación Primaria para que los niños tengan nociones básicas al respecto”.
Hoy en día, explica la doctora Lorenzo, “intentamos hacer una medicina más proactiva, en lugar de esperar a que sea el paciente quien acuda a la consulta. Intentamos mantener las condiciones de salud y hacer que el progreso de la enfermedad sea menor”.
El galardón otorgado al centro de salud de Cedeira reconoció la atención a la cronicidad que llevan a cabo. En este sentido, “la clave ha sido que hemos puesto en valor la coordinación entre todos los profesionales, desde los servicios de administración que reciben a los pacientes hasta los médicos, pasando por enfermería. También PAC, que los atiende cuando sufren algún evento agudo”. El envejecimiento de la población hace que la cronicidad sea, cada día, un reto más importante. “El mayor desafío tiene que ver con la falta de tiempo y de profesionales —porque las bajas no se cubren—. Lo ideal sería disponer de tiempo para educar a estos pacientes sobre su enfermedad. Cada vez reciben más atención —tanto de medicina familiar y comunitaria como de otras especialidades—, más medicación y más pruebas, lo que puede llegar a abrumar, especialmente teniendo en cuenta que suelen ser personas mayores. Sería necesario disponer de más tiempo para explicarles su patología y que entiendan mejor qué les pasa.