La Real Academia de Medicina de Galicia ya luce la placa que recuerda sus casi dos siglos de historia

En su sede de la coruñesa calle Durán Loriga, la Real Academia de Medicina de Galicia descubrió el 15 de septiembre una placa conmemorativa que recuerda la llegada de la institución a la ciudad herculina en 1833, después de trasladarse desde Santiago —donde se había fundado tres años antes— por orden de la Real Junta Superior de Gobierno de Medicina y Cirugía. En el acto, que presidieron la alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, y el presidente de la Academia, Francisco Martelo, participaron también el presidente de nuestro Colegio, Luciano Vidán, y los académicos Javier de Toro —vicepresidente colegial— y Rosendo Bugarín —miembro de la Comisión Deontológica y de Ética del COMC—.

El doctor Martelo destacó en su intervención que los objetivos y funciones de la institución “se centran en contribuir, fomentar, velar por el progreso, la investigación, la docencia y el mejor y mayor conocimiento de la ciencia médica, haciendo llegar a la sociedad información y opinión documentada y contrastada sobre cuestiones de índole médica y sanitaria, con especial atención a la actitud humanística dentro del desarrollo tecnológico actual”.

La Academia, añadió, ha completado la organización, clasificación y restauración de su archivo histórico, con unos 200 años de documentación que, sin inventariar hasta ahora, era “un legado completamente desconocido” para la medicina gallega. “Ser los custodios de nuestra memoria histórica de casi doscientos años nos sirve de trampolín para sumergirnos en el océano de los grandes retos de la medicina tecnológica actual, pero compartiendo el aliento humanístico de quienes nos precedieron”, concluyó.