El legado de Ramón Pérez Costales
El historiador e investigador Carlos González Guitián pronunció una conferencia sobre el fundador del Colegio Médico-Farmacéutico de A Coruña

Tras una serie de exitosos encuentros en Ribeira, Carballo y Santiago, nuestro Colegio y el de Farmacéuticos de A Coruña prosiguieron con las actividades de su 130 aniversario en la ciudad herculina. La conmemoración se centró en la figura de uno de los grandes fundadores de las dos instituciones en 1894: Ramón Pérez Costales. Carlos González Guitián, doctor en Historia e investigador centrado en el ámbito de la sanidad gallega, realizó una conferencia sobre este médico, filántropo y político que fue el primer presidente del Colegio Médico-Farmacéutico de A Coruña. La ponencia tuvo lugar en el Palacio Municipal de María Pita el 26 de junio.
El acto estuvo presidido por la alcaldesa de A Coruña, Inés Rey; el presidente de nuestro Colegio, Luciano Vidán; el vicepresidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de la Provincia de A Coruña, Ramón Sáez, y los presidentes de las Reales Academias de Medicina y Farmacia de Galicia, Francisco Martelo y Ángel Concheiro, y de la Real Academia Galega, Henrique Monteagudo.
“Os nosos colexios están entre os máis antigos de España”, declaró el doctor Vidán. “Ramón Pérez Costales foi para nós un home poliédrico que recolle iso que Rudolf Virchow dicía sobre que ‘a política non é máis que medicina a gran escala’”. Asimismo, expuso su rol como mecenas de uno de los grandes pintores del siglo pasado. “Recoñeceu nun cativo as súas calidades extraordinarias para o debuxo e apoiouno, mimouno e facilitou a súa primeira exposición. Aquel neno era Pablo Ruiz Picasso”. Además, aseguró que “os seus valores como médico e persoa comprometida coa xustiza social son aqueles que queremos sempre transmitir desde o Colexio de Médicos”.

A su vez, Ramón Sáez reflexionó sobre la época en la que se fundaron los dos Colegios. “Na nosa profesión, o século XIX foi un momento clave porque neste tempo facíase necesaria unha regulación que homologase o coñecemento de tantos profesionais que aprendían ao carón de expertos de gran prestixio. En 1894, celebrouse un evento fundacional onde se institúe o Colexio Médico-Farmacéutico baixo a presidencia de Don Ramón Pérez Costales, médico e político republicano. Nese acto estrutúrase por primeira vez o noso colectivo. Isto daría paso á xunta de goberno dun colexio que unía dúas profesións: médicos e farmacéuticos. Fomos, somos e seremos dúas caras da mesma moeda”. En su repaso por estos años, el vicepresidente rememoró que “a colexiación obrigatoria impúxose a partir de 1917. No ano seguinte, baixo a presidencia de Luis López Abente, os dous colexios sepáranse”. Concluyó su intervención destacando que “hoxe estamos moi orgullosos de celebrar este encontro institucional nesta sala, na que facemos nosos os valores de traballo e da ciencia”.
Por su parte, Francisco Martelo señaló que “Ramón Pérez Costales estivo sempre —desde un punto de vista liberal e de republicano federalista— a favor de facer moitas cousas pola cidade”. A esto se puede sumar que “se fixo moi querido aquí, entre políticos de aquel momento que sonarán a todos os que son da Coruña, como Federico Tapia o José Sánchez Bregua”. El presidente de la Real Academia de Medicina de Galicia indicó que el aperturismo que trajo Linares Rivas, alcalde de la ciudad durante esos años, permitió que el doctor Pérez Costales abriese una escuela de párvulos y el primer instituto de vacunación antivariólica. También resaltó que Emilia Pardo Bazán reflejó la influencia de la figura del “médico dos pobres” en La piedra angular. En la novela, el personaje de Pelayo Moragas “representa a Pérez Costales con esa idea de médico bo e xeneroso”.
Henrique Monteagudo evidenció que la conmemoración estaba dedicada a un doctor que iba más allá de su profesión. “Tiña unha preocupación non só estritamente científica, senón que tamén abarcaba as humanidades. Caracterizábase por unha dimensión —seguindo a liña do século XIX— de reformista social e mantiña un compromiso político na corrente republicana federal. Foi un médico que engonzou moi ben coa tradición liberal da Coruña, onde tivo grandísimo arraigo”. Además, “creo que é oportuno facer esta homenaxe nun momento no que se cuestiona a ciencia como medio de coñecemento e como guía para mellorar a vida e a sociedade”. El académico añadió que ve oportuno que “desde as distintas instancias científicas, co apoio das institucións públicas, se lembre o importante papel que tivo a ciencia, non só no abstracto avance do coñecemento, senón tamén nas melloras que supuxo para a vida das persoas e as sociedades”.
Inés Rey también alabó el legado creado por el Colegio Médico-Farmacéutico y su influencia sobre la ciudad. “Quero agradecer como alcaldesa todas as facilidades da colaboración con estas institucións e a súa axuda en momentos complicados que, afortunadamente, xa quedan atrás, como a pandemia da Covid-19. Estiveron con esa vocación de servizos mínimos defendendo a saúde pública e promovendo a ética profesional”. Este aniversario “supón a ocasión perfecta para poñer en valor un traballo constante e imprescindible que amosa ese compromiso, coidado e rigor na súa actividade”.

La edil también incidió en que las instituciones aportan “un espazo de encontro e de progreso que promove a formación continua dos seus profesionais e a divulgación científica”. En su conclusión, afirmó que “unha homenaxe a Ramón Pérez Costales é unha homenaxe a ese home que coidou, protexeu, loitou e cementou unha maneira de entender a sanidade desde o compromiso social, a valentía ética e o amor profundo pola xente común”.
A continuación, los representantes de ambas instituciones obsequiaron al Ayuntamiento con una placa conmemorativa del encuentro. Después llegó el turno de la conferencia sobre la biografía de Ramón Pérez Costales a cargo de Carlos González Guitián. Este académico es licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Santiago de Compostela con premio extraordinario y se doctoró en Historia por la Universidad de Valencia con una tesis centrada en la bibliografía médica gallega entre los siglos XVIII y XIX. Durante su trayectoria profesional, ejerció como bibliotecario en el Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña y coordinó la Biblioteca Virtual del Sistema Sanitario Público de Galicia hasta su jubilación. Sin embargo, su retirada laboral no le ha impedido seguir investigando temas relacionados con la historia de la sanidad en Galicia.
“É un mestre”, comentó Luciano Vidán al presentar al ponente. Además, añadió que su influencia hizo que la biblioteca del Chuac pasase de ser un “departamento onde había libros e revistas” a “un centro de investigación, de coñecemento e de referencia para todos nós. Moitas das cousas boas que teñen que ver co noso hospital, como transplantes ou grandes avances, débense, en certa medida, a el. Sempre estivo disposto e foi moi proactivo. Revisaba as novidades en temas de documentación e axudaba. Ademais, poñíalle entusiasmo. Iso fixo de todos nós mellores médicos”.
Carlos González Guitián inició su aproximación a la figura del fundador de nuestro Colegio a través de Emilia Pardo Bazán, quien fuera amiga del facultativo. En el prólogo de Perucho —poema de 1887—, la autora gallega escribió que “es Don Ramón Pérez Costales una personalidad multiforme, curiosa y simpática desde cualquiera de sus aspectos. Hombre de ciencia, ante todo y sobre todo, su tino médico, sus incesantes estudios, su afortunadísima práctica, le hubieran colocado, si residiese en Paris, a la altura de los Charcot y Faccoud”. La cita prosigue incidiendo en que “la idea federativa jamás tuvo adalid más resuelto, ni más ardiente propagandista; y la República española no poseyó ministro responsable más desinteresado y benéfico, puesto que su cesantía se empleó en sostener un precioso asilo-escuela de párvulos, fundado y organizado por el mismo generoso mantenedor”.
El doctor Pérez Costales fue “un reflejo del dinamismo social de la A Coruña de ese momento. Se trataba de un hombre asentado, gran orador, defensor del liberalismo republicano y adalid de los oprimidos. Fue diputado, ministro y concejal. Impulsó la creación del Colegio Médico-Farmacéutico, la Real Academia Galega y la Cocina Económica de A Coruña”, recordó el conferenciante antes de abordar en profundidad su biografía.
Expuso el trasfondo del país en ese tiempo con las Guerras Carlistas, el reinado y expulsión de Isabel II con la revolución de 1868, la primera monarquía constitucional con Amadeo de Saboya, la primera República, el golpe de Estado de Pavía y la Restauración de la monarquía. En medio de todo ello, “A Coruña era una ciudad en transformación con cambios urbanísticos, económicos y sociales”. Durante este periodo se derribaron sus murallas, se crearon sus jardines y se amplió el puerto, entre otras obras. También aumentó su número de habitantes entre 1850 y 1900 y hubo un avance de su industria y comercio. Destacó que en 1877 no había más que trece médicos y dos hospitales —uno de beneficencia y otro castrense—.
Acto seguido, el ponente se centró en el protagonista de la jornada y contó que Ramón Pérez Costales nació en Oviedo, que su padre era funcionario y que se trasladó A Coruña con su familia en 1846. “Se casó muy joven con Petra Tilve. Tuvo un hijo en 1861 en Madrid. Se llamaba Modesto. Tras quedar viudo, volvió a casarse con Delfina Bresson”. Respecto a su trayectoria como médico, puntualizó que estudió la carrera en Santiago de Compostela. Al finalizar, se trasladó a Talavera de la Reina para ejercer. “Aquí nos encontramos a un Pérez Costales muy joven y recién licenciado que empezó a publicar artículos científicos. Además, los realizó en El siglo médico —la revista más importante en esta materia en la segunda mitad del siglo XIX y primer tercio del XX—”. El ponente subrayó que lo más sorprendente es que “en el año 1859 tradujo el Tratado práctico de auscultación obstétrica —obra de referencia que estuvo vigente durante más de un siglo en toda Europa—”.
En 1861 “se presentó a la oposición de médico de sanidad militar. Tomó posesión en A Coruña, pero se trasladó posteriormente al batallón de Cuenca. En esta etapa como doctor castrense publicó dos obras”. Una de ellas fue Memoria sobre los hospitales militares, en la que denunció la pésima situación de estos centros en Castilla la Vieja. El texto hizo que el ministro de Guerra cesase al responsable, lo que supuso un escándalo en su momento. La otra fue Reglamento de exenciones militares. En ella criticó la posibilidad de evitar el servicio militar a través de un pago o mandando a otra persona que le sustituyese. La polémica suscitada le obligó a licenciarse en 1865.
Carlos González avanzó en su relato hasta 1875. “En otra revista muy prestigiosa, El teatro anatómico, el doctor López de la Vega realizó una biografía exhaustiva de Pérez Costales con toda su actividad médica y política”. En la portada se encuentra uno de los primeros retratos del facultativo de los que se tiene constancia. En esta misma publicación, en 1878, Eladio Rodríguez Nogueira firmó un artículo en el que describió minuciosamente una traqueotomía que el doctor Pérez Costales llevó a cabo en A Coruña.

“Puede que el hecho más importante de Ramón Pérez Costales como médico sea la creación de un instituto de vacunación animal en 1882”, afirmó el historiador antes de profundizar en los antecedentes. Señaló que A Coruña tiene una tradición muy destacada respecto a la vacuna de la viruela. Fue donde se utilizó por primera vez en Galicia y el puerto del que salió la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna. Al descubrirse que la técnica del brazo a brazo —método utilizado para difundir la cura— también transmitía enfermedades como la sífilis, se buscó una alternativa, que consistió en desarrollar la vacuna en los lomos de las terneras. Existe constancia de que en 1866 “el doctor Pérez Costales ya estaba pidiendo tubos a París y vacunando en la ciudad”, y en 1882 “decidió abrir el instituto de Vacunación de Linfa de la Vaca en la escuela de párvulos que había fundado en 1873. Hay que decir que era gratuita para los pobres de solemnidad y que fue la primera que se abrió en Galicia”.
A continuación, el ponente se ubicó en 1894. “En una sesión celebrada en la Real Academia de Medicina de Galicia, se reunieron para promover la creación del Colegio de Médicos y Farmacéuticos. Pérez Costales fue elegido presidente, aunque comunicó el cese de su cargo muy pronto”. En ese momento, “el Colegio publicó un boletín, que era más bien una revista científica. Recogía aspectos relacionados con la tuberculosis, asuntos sanitarios, estadísticas de la ciudad y otras cuestiones. Él fue su primer director en 1901”.
Después de abordar su vertiente sanitaria, Carlos González pasó a la política, en la que Ramón Pérez Costales estuvo muy comprometido durante toda su vida. “Militó en el partido republicano de Pi y Margall. En el año 1866 participó en una conspiración contra Isabel II, lo que le obligó a exiliarse a Oporto”. Dada su extensa producción literaria a lo largo de los años, el historiador se limitó a resaltar algunos de sus trabajos, como el folleto de La verdad en las aldeas. “Puede considerarse el primer escrito político relevante de Pérez Costales. Aquí planteó la movilización del campesinado y estaba dirigido al aldeano gallego. En él defendió el sufragio universal, así como la supresión de quintas, de los foros y de la pena de muerte”.
Otro de sus actos más sonados ocurrió con la visita que realizó el rey Amadeo de Saboya. El doctor Pérez Costales dirigió al monarca las siguientes palabras: “es A Coruña una ciudad republicana. Desde la revolución de septiembre, su diputado a Cortes ha sido republicano, el Ayuntamiento actual es republicano y su representante para la próxima legislatura también será republicano. Estáis, pues, rey Amadeo, en país enemigo”. Esta declaración le supuso un enfrentamiento con su amigo Federico Tapia, alcalde de la ciudad en aquel momento, y eso hizo que acabasen enfrentados.
“Durante el gobierno de Pi y Margall, Ramón Perez Costales fue nombrado ministro de Fomento, aunque fue algo breve. Estuvo tres semanas, pero sabemos que la I República supuso un periodo muy inestable marcado por la Guerra Carlista, el cantonalismo y una crisis económica hasta que le puso fin el golpe de Estado del general Pavía, quien disolvió el Congreso y las Cortes”. No obstante, el experto indicó que fue muy criticado cuando ejerció el cargo y que hubo intentos de atentados contra su vida en A Coruña.
Carlos González evidenció que, tras su cese como ministro, se mantuvo sin participar activamente en la política durante un tiempo y que una de sus últimas aportaciones en este campo surgió cuando se planteó trasladar a León la Capitanía General. “Esto provocó que se crease una junta de defensa de Galicia presidida por el alcalde José Soto con Pérez Costales como uno de sus líderes. Se realizaron encuentros y concentraciones por toda la provincia”. A pesar de ser encarcelados, acabaron siendo liberados y Galicia mantuvo este órgano militar.

El tercer punto de la conferencia se centró en la figura de Ramón Pérez Costales como literato. Su inicio en esta área fue muy temprano. El ponente habló de un álbum que se conserva en el Museo Romántico de Madrid. En sus páginas, el facultativo y sus compañeros escribieron poemas y realizaron dibujos en 1853. También volvió a hacer hincapié en el personaje de Pelayo Moragas, que lo representó en la obra de Emilia Pardo Bazán, y mencionó su folleto teatral La Cocina Económica. El doctor González Quintela destacó, además, que Pérez Costales promovió la creación de la Sociedad del Folclore Gallego, que presidió la autora gallega, aunque él también ejerció como presidente honorario. Esta institución supuso un antecedente para la Real Academia Galega, que fue fundada en 1906.
El siguiente apartado de la vida del homenajeado se centró en su carácter filantrópico. “Tras la Restauración borbónica, Ramón Pérez Costales se centró en la medicina y las acciones sociales. Fundó la escuela de párvulos en la calle Teresa Herrera y la mantuvo con la cesantía” que obtuvo de su etapa como ministro. “Atendía a 120 niñas y niños de baja condición social, y estuvo regentada por las Hermanas de la Caridad durante 17 años. En el bajo de esta escuela creó el instituto de vacunación”. También contribuyó a la creación de la Cocina Económica, cuyo “primer edificio estuvo en la calle del Sol”. A pesar de que su fundador no conoció la sede actual, que fue adquirida en 1924, la labor de esta institución sigue adelante en la actualidad.
Al detenerse en los retratos que se le dedicaron, Carlos González detalló que hubo cuatro grandes, tal y como apuntó y recopiló José Luis Bugallal en 1956. Los artistas que los realizaron fueron Gerardo Meléndez, Gumersindo Pardo Reguera, Pablo Picasso y Joaquín Vaamonde.
El doctor Pérez Costales “sirvió de mecenas a Picasso. Fue un estímulo importantísimo en esta primera fase del pintor. Le apoyó con su primera exposición y en la realización de sus pinturas iniciales. Pablo Picasso conservó su retrato durante toda su vida”. Actuó como médico de la familia y atendió a la hermana del artista, Conchita, quien murió debido a la difteria a los 7 años. Su relación con ellos fue tan intensa que les acompañó a Málaga cuando se trasladaron. Ahí rompió sus lazos con el partido de Pi y Margall. Tras enfermar regresó a A Coruña, donde murió en 1911. “Su entierro fue una gran manifestación popular”. En su conclusión, el ponente aseguró que “esta ciudad no ha olvidado a Pérez Costales” y lo ejemplificó al resaltar que su figura sigue presente en el Belén navideño del Ayuntamiento coruñés.
El recuerdo a Ramón Pérez Costales ha estado muy presente en todos los actos realizados durante este 130 aniversario, que se inició el pasado mes de diciembre. Su imagen —dibujada por el caricaturista Gogue Rodríguez— ha abanderado todas las actividades y ha formado parte de una emisión de sellos única de los dos colegios. Esta iniciativa supuso un hito filatélico al consistir en la mayor tirada solicitada por una entidad privada en España con 11.000 unidades. Además, ambas instituciones colegiales realizaron una donación conjunta a la Cocina Económica de A Coruña y compartieron un almuerzo de confraternización. Todo bajo el paraguas del legado de este médico tan relevante para la historia de la sanidad coruñesa.




