Risco Cero ante las infecciones de transmisión sexual

La iniciativa, impulsada por el Colegio, consiste en una serie de charlas informativas sobre prácticas sexuales seguras y prevención de las ITS

Las infecciones de transmisión sexual (ITS) han experimentado un preocupante aumento —sobre todo entre los más jóvenes—, lo que subraya la importancia de iniciativas como Risco Cero. La campaña está conformada por charlas informativas dirigidas a adolescentes. Estos encuentros promueven la utilización de métodos anticonceptivos —en especial, los de barrera— y prácticas sexuales seguras, además de ofrecer consejos de prevención para evitar estas infecciones. Se trata de un proyecto impulsado por nuestro Colegio con la colaboración de la Fundación San Rafael, la Unidad de Coordinación Docente de los alumnos de Medicina y la Unidad de Docencia de Medicina Familiar y Comunitaria del área sanitaria de A Coruña y Cee. Estudiantes de Medicina y residentes de Medicina Familiar y Comunitaria actúan como ponentes y ofrecen información en centros educativos públicos y privados de toda la provincia.

Consultado por A Saúde, Eduardo Fonseca, exjefe del Servicio de Dermatología Médico-Quirúrgica y Venereología del Chuac, señala que el aumento de las ITS se debe, entre otros factores, a las prácticas de riesgo, como las relaciones en grupo con consumo de sustancias, al adelanto de la edad de inicio de las relaciones sexuales y a la falta de concienciación en los adolescentes. También advierte de que existen problemas asistenciales que dificultan la interrupción de las cadenas de transmisión epidemiológica. “Los consultorios específicos de infecciones de transmisión sexual en España se han desmontado prácticamente en todas partes y el sistema convencional, basado en el médico de familia y las urgencias, no es propicio para hacer un seguimiento de los contactos del paciente”, explica el facultativo.

Numéricamente, “las ITS más frecuentes son las infecciones por virus del papiloma humano en sus diferentes manifestaciones y el herpes simple genital. Son las más habituales, pero no las más importantes, que serían la gonococia, la sífilis, las infecciones por clamidias o la infección por VIH. No generan tantos casos, pero suelen ser más graves«, asegura. “Generalmente, las primeras manifestaciones son úlceras u otro tipo de erosiones y lesiones de menor tamaño en la zona anogenital, la boca o la faringe”. Además, hoy en día, otras pueden aparecer en cualquier lugar de la piel, como sucede con la viruela del mono o mpox, que suele cursar con fiebre. También “puede haber supuración uretral o anal y presentaciones faringoamigdalares. Todo depende de cada una de estas infecciones”.

En muchos casos, “la sarna puede ser una infección de transmisión sexual. Ha habido ya un brote epidémico muy importante en nuestro medio y muchos jóvenes ni siquiera se plantean que pueda ser una manifestación de una ITS”, que, además, supone un problema creciente como enfermedad profesional en el sector sociosanitario. 

Al abordar la prevención, el doctor Fonseca señala que uno de los primeros puntos que hay que tener en cuenta es que estas infecciones existen, algo que hoy dista de estar asumido: el nivel de conocimiento y de preocupación es, en sus palabras, «prácticamente nulo”. “A partir de ahí, hay que trabajar con métodos de prevención y de diagnóstico temprano e incidir en que esto requiere un seguimiento de contactos, de lo contrario no habrá manera de atajar el problema”.

El doctor Fonseca recuerda que, además de los métodos barrera, existen planes de prevención farmacológica dirigidos a las personas con un riesgo muy elevado de infección por VIH, además de la vacunación frente al VPH y frente a las hepatitis A y B, «absolutamente necesaria» en determinados grupos. “Hay que concienciarse de cómo se manifiestan las ITS”. Ante señales de alarma o duda, Eduardo Fonseca asegura que hay que acudir al médico. “Cualquier otra cosa, como el autotratamiento, puede ser absolutamente catastrófico”.

Según los datos de la Consellería de Sanidad, los casos de este tipo de patologías se han multiplicado en la última década en Galicia, con un aumento especialmente acusado entre los menores de 24 años. La clamidia —fundamentalmente en mujeres jóvenes—, la gonorrea y la sífilis son las infecciones que más han crecido, un repunte que los profesionales sanitarios vinculan con la pérdida de sensación de riesgo y el descenso en el uso del preservativo.