
Nuestro Colegio continúa instruyendo sobre los pasos a seguir durante una reanimación cardiopulmonar (RCP) con talleres teórico-prácticos. Una de estas jornadas de aprendizaje se realizó el 24 de abril en la Facultad de Medicina de la Universidad de Santiago de Compostela y contó con la asistencia de estudiantes de su grado de Maestro de Educación Infantil. La sesión consistió en una introducción de conceptos, seguida por la puesta a prueba de los conocimientos aprendidos para despejar una vía aérea o realizar una reanimación con maniquís. Además, se les explicó cómo utilizar un desfibrilador semiautomático en caso de parada.
“Tienen que saber diferenciar estas maniobras cuando se realizan a lactantes menores de un año, niños o a una persona adulta”, incide Maruxa Zapata, profesora del área de Medicina Preventiva y Salud Pública de la USC, al explicar el planteamiento del taller. “Es fundamental que todos en la sociedad, independientemente de nuestra formación, conozcamos estas técnicas; pero, en este caso, se trata de personas que van a trabajar con niños muy pequeños y con los que pasan muchas horas. Un bebé que está aprendiendo a comer siempre puede tener un riesgo, lo que hace especialmente importante que los futuros profesores y profesionales dispongan de estos conocimientos”.
Las residentes de tercer año de Medicina de Familia y Comunitaria María Lopes y Rocío Pouso colaboraron para enseñar los pasos a seguir ante una situación de emergencia. “Cuando vemos que una persona cae, lo primero que debemos comprobar es si responde o no. El paso siguiente es averiguar si respira. Si no ocurre ninguna de las dos cosas, en principio, estaría en parada cardiorrespiratoria”, señala Rocío Pouso. Además, recalca que uno de los mayores miedos de los alumnos es realizar las compresiones con demasiada fuerza. “Les preocupa hacer algo mal, pero les enseño que es más importante actuar”.

Por su parte, María Lopes añade que, “cuando identificamos que está en parada, debemos pedir ayuda y, si estamos solos, poner en manos libres el móvil para contactar con el 061. De esta manera, es posible iniciar la RCP mientras llamamos”. En estos cursos, “hay que transmitir lo básico y cuanto más lo simplifiquemos, más fácil es que los alumnos mantengan estas ideas. Hay que tener en cuenta que los participantes no son sanitarios y no suelen encontrarse con estas situaciones a diario. Por esta razón, es mejor que mantengan las ideas clave”.
Lúa Iglesias, una de las participantes en la jornada, desvela que agradeció volver a tener la oportunidad de refrescar estos conocimientos, aunque ella ya hubiese realizado un taller de RCP en el pasado. “Tenía una idea, pero siempre se te acaba olvidando. Es bueno poder hacerlo cada cierto tiempo, porque una cosa es conocer la teoría y otra muy distinta es imaginarte estar ante un caso como ese y saber cómo actuar. No hablo solo de la reanimación, sino del hecho de tener que avisar y mantener la calma”.
A diferencia de su compañera, Tamara Juncal admite que carecía de conocimientos previos sobre los pasos a seguir en la reanimación cardiovascular. “Me pareció muy interesante. Deberíamos tener esta formación más a menudo y no solo en la facultad. También habría que impartirla en centros educativos”. La estudiante agradece el esfuerzo de las profesoras y reconoce que uno de los puntos más llamativos fueron las diferencias al tratar a niños y adultos. “Desconocía que a los bebés no se les presiona con la mano, sino con dos dedos”.