

El ensayo clínico Galflu ha supuesto un antes y un después para las vacunas dentro del ámbito nacional. El proyecto sobre la vacuna de alta dosis de la gripe ha contado con 135.000 participantes del sistema de salud de Galicia, lo que lo ha convertido en el más grande jamás realizado en la historia de España y el segundo del mundo sobre la vacuna de la gripe. Al inicio de su desarrollo, esta iniciativa tenía un objetivo claro: comprobar si la vacuna de alta dosis — utilizada en mayores de 80 años y que contiene cuatro veces más antígeno que la estándar— ofrecía realmente una mejor protección clínica en personas de 65 a 79 años.
“Galflu demostró que la vacuna antigripal de alta dosis fue más efectiva que la vacuna convencional en reducir hospitalizaciones por gripe, neumonía o causas cardiorrespiratorias en las personas de 65 a 79 años”, revela Federico Martinón, investigador principal del proyecto y jefe del Servicio de Pediatría del Chus, al detallar los resultados del estudio clínico. “Si se implementase en Galicia, supondría unas 400 hospitalizaciones menos por gripe o neumonía y 1.500 hospitalizaciones cardiorrespiatorias menos en comparación a la vacuna convencional. Además, los análisis secundarios mostraron beneficios consistentes en otras variables y una excelente tolerancia en ambos grupos”.
El facultativo recalca que el ensayo es único debido al número de participantes reclutados directamente de los registros de salud de Galicia dentro del sistema público. “Más del 15% de la población elegible aceptó participar en el estudio, algo verdaderamente excepcional. Esto no ocurre por casualidad. Los gallegos están muy comprometidos con las vacunas y la investigación”. También indica que se ha trabajado “de forma transversal con equipos de salud pública, atención primaria, investigación clínica, epidemiología, informática y análisis de datos. Por supuesto, hemos contado con el apoyo de más de 200 profesionales subinvestigadores, entre los que tuvo un papel especial la enfermería investigadora, que ha sido clave”.
Al profundizar en el impacto que Galflu ha tenido, el doctor Martinón afirma que, gracias a la información recopilada, “Galicia ha ampliado la indicación de la vacuna de alta dosis a toda la población a partir de 70 años de forma pionera, y con previsión de aumentarlo en función de los resultados. Esto significa una protección más eficaz para miles de personas mayores durante cada temporada gripal”.
Otra consecuencia del proyecto ha sido la implantación de un modelo de riesgo compartido para la adquisición de vacunas de alta dosis en Galicia. Este acuerdo es el primero en el mundo en este ámbito y Federico Martinón lo define como “imprescindible”. Asegura que “rompe con la lógica tradicional de compra de vacunas basada únicamente en precio unitario, e introduce una dimensión centrada en resultados reales en salud. Si la vacuna no alcanza los beneficios clínicos esperados, el laboratorio devuelve parte del coste. Este modelo incentiva la eficacia, refuerza la vigilancia tras la comercialización, y genera corresponsabilidad entre las administraciones y los fabricantes”.
Más allá de Galflu, el equipo del doctor Martinón sigue trabajando en otras iniciativas, como NIRSE-GAL, que analiza el programa pionero de inmunización frente al virus respiratorio sincitial en lactantes, o Sincigal. Este nuevo ensayo clínico abarca la vacuna del VRS con una metodología similar a la de Galflu, y tiene intención de contar con 150.000 gallegos para su estudio. “Nuestro objetivo es siempre el mismo: generar conocimiento desde Galicia que sirva para proteger mejor a las personas, aquí y en cualquier parte del mundo”.