El lenguaje oculto de las piedras

Rosa Conde ocupó la sala de exposiciones con Stone Stamp, una muestra con más de 30 piezas que tienen como elemento protagonista este mineral

La sala de exposiciones de Riego de Agua acogió entre el 7 y el 25 de abril Stone Stamp, muestra de Rosa Conde. La artista demostró la variedad de posibilidades creativas que proporciona la piedra sobre el lienzo o el papel a través de más de 30 piezas que tuvieron este material como protagonista.

“Vaya a donde vaya cojo algo que llame mi atención, y las piedras siempre me han interesado, sobre todo los cantos rodados y las piedras bonitas que encuentras por las playas o por los ríos. Digamos que voy recopilando cosas que me parecen bellas de la naturaleza”, cuenta Rosa Conde al detallar cómo descubrió su arte cuando aprovechó estos materiales que había estado guardando durante años para hacer figuras de color y geométricas con sus sobrinos.  “Empecé a ver que aparecían cosas interesantes. Además, me di cuenta de que, al arrastrarlas, ellas mismas buscaban su lugar. La composición quedaba más bonita con su propia colocación que con una manual”.

A partir de esta génesis inició una fase de experimentación a través de la que desarrolló técnicas únicas. Esta serie de pruebas hicieron que evolucionase a la sombra de piedra: “utilizo la piedra como un elemento en el que su propio rastro es bello”, declara al explicar una técnica en la que moja el mineral en tinta china para dejar que avance por el lienzo. El siguiente paso en su desarrollo fue la creación del polvo de piedra. “Consiste en utilizar la piedra triturada como pigmento o como base”.

Rosa Conde afirma que “lo natural me atrae. Otra de mis técnicas son los soliloquios. Cuando veo una piedra que me gusta y me parece bonita, le doy su propia entidad. Trabajo con lacre, pan de oro y barnices para resaltar su belleza”.

Me encanta investigar, avanzar y jugar. Este proceso hizo que me volviese niña otra vez”, comenta. “Llegó un momento en el que me paré a pensar en lo que estaba haciendo y qué significa para mí. Me di cuenta de que la piedra es la herramienta artística primigenia. En el paleolítico se utilizaba para tallar las paredes de las cuevas. La usaban para pintar y esculpir. Quise hacerle un homenaje, y así nació Rupestrian”, dijo en referencia a una de sus colecciones.

En sus propias palabras, sus piezas se vinculan por su pasión por la naturaleza y el corazón. “La vida no es lineal y el corazón tampoco. No me refiero al sentido romántico con el que siempre se asocia. No es solo eso. Es mucho más. El corazón humano es mágico. Va de la mano del alma. Pasean juntos, se divierten, se encogen, se entristecen, se expanden y se emocionan juntos”, expresa la artista en el mensaje de bienvenida que pudo encontrarse en la exposición.

La autonomía de Rosa Conde le permite compaginar esta faceta con su trabajo en marketing digital. Como responsable de su propia empresa, la artista pudo transformar su oficina en su propio estudio. “Los ratos que tengo libres estoy allí. A veces estoy mirando un papel y otras ordeno cosas. Tengo la suerte de haber construido algo que es mío y poder hacer lo que quiero. Doy muchas gracias a la vida, de que me haya traído hasta aquí. Esto equilibra mucho mi lado racional y cumplidor con la parte creativa. Son el hemisferio izquierdo y derecho en plena compensación”.

Me inspira todo: la naturaleza, mis amigos, el dolor, el amor de mi hijo y el de mis padres. Me inspira la vida”, reflexiona Rosa Conde antes de hablar de un nuevo paso en su proceso creativo que denomina la piedra y el tiempo. “Todos los cantos rodados se han creado gracias al paso del tiempo. Plasmar esos dos elementos es muy complicado, pero es algo en lo que quiero trabajar”.