El Colegio recibe a más de 120 nuevos residentes de la provincia
Miembros de la Junta Directiva colegial compartieron con los jóvenes facultativos los valores y servicios de nuestra institución

Un año más, nuestro Colegio volvió a organizar el acto de bienvenida dedicado a una nueva generación de residentes MIR. Esta tradición tiene como objetivo acoger a los jóvenes facultativos que se preparan para iniciar esta nueva etapa profesional en las áreas sanitarias de A Coruña y Cee, Santiago de Compostela y Barbanza y Ferrol. La celebración permitió que profesionales veteranos ayudasen a afianzar valores como el compañerismo o las dinámicas de trabajo sin dejar de resaltar los servicios y prestaciones que ofrece el Colegio. La Agrupación Mutual Aseguradora (A.M.A) y Mutual Médica participaron en el acto, que se llevó a cabo por primera vez en el Espacio Avenida ABANCA el pasado 20 de junio y al que asistieron más de 120 residentes.
Presidieron la bienvenida el presidente de nuestro Colegio, Luciano Vidán; el vicepresidente primero, Javier de Toro; el secretario general, Javier Prieto; el vocal de la Junta Directiva, Bernardo Seoane; la integrante de la Comisión de Atención Primaria y de la Fundación Hipocrática de la institución, Patricia Conde, y el gerente del COMC, Francisco Vilanova, acompañados por los presidentes de las comisiones de docencia de las tres áreas sanitarias de la provincia: Rosario López —A Coruña y Cee—, Rogelio Leira —Santiago de Compostela y Barbanza— y Ramón López de los Reyes —Ferrol—.
El doctor Vidán recibió a los residentes en nombre de los casi 8.000 médicos colegiados: “es un placer daros la bienvenida a una etapa tan importante en vuestra carrera que estáis a punto de iniciar. Os incorporáis a una institución excelente y ejemplar. Se trata de uno de los grandes colegios de médicos de España. Tenemos la filosofía de estar ahí para ayudar a los colegiados y para nuestra misión fundamental, que es darles seguridad a los pacientes”.

Explicó que la obligatoriedad de la colegiación se debe a que los colegios están recogidos en la Constitución, que “nos encarga ser los garantes de la correcta asistencia sanitaria a los ciudadanos. Esta debe ser adecuada a la lex artis y al conocimiento que posea la profesión en cada momento. Debe realizarse de una manera determinada y adecuada, que es la que nos dicta el Código Deontológico”.
A continuación, recalcó que la búsqueda de la excelencia une a todos los colegiados y que la mayoría de los componentes de la Junta Directiva son médicos clínicos asistenciales que los residentes podrán encontrar en los hospitales a los que están destinados. Evidenció que ninguno de sus miembros recibe remuneración alguna por su labor en el Colegio. “Nuestra gran satisfacción es la confianza que los colegiados depositan en nosotros”. También puso de manifiesto la transparencia de nuestra institución y la sustentó sobre la acreditación UNE-EN-ISO 9001:2015, certificado de calidad europeo y externo válido en más de 163 países que es entregado por la Organización Internacional de Normalización. Detalló que para obtener este sello nuestras instalaciones y servicios fueron auditados de manera concienzuda por técnicos de la Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR) y que es el primer y uno de los pocos colegio de médicos que lo recibió. Además, “siempre sometemos nuestras cuentas a una auditoría, que no es obligatoria, para que todos los colegiados tengan la tranquilidad y la seguridad de que la gestión del Colegio es satisfactoria”.
Como parte de esta introducción a los diferentes aspectos que conforman nuestra institución, Luciano Vidán mencionó las sedes de A Coruña, Santiago de Compostela y Ferrol. Acto seguido, profundizó en que los residentes son una prioridad para la Junta Directiva —“tenemos un colectivo cercano a los mil residentes colegiados”— y pidió a los asistentes de la jornada que acudiesen al Colegio siempre que necesitaran apoyo. “Esta es vuestra casa, en la que contáis con numerosos servicios gratuitos”. Expuso los beneficios del Servicio de Asesoría jurídica colegial del COMC y del Servicio de Asesoramiento colegial para el Registro de Centros Sanitarios del COMC; y del programa de Atención Integral al Médico Enfermo (Paime) para “tratar a aquellos compañeros que tienen algún problema de salud mental o de adicciones”.
El facultativo también compartió una reflexión sobre la situación en la que se encuentra actualmente su especialidad. “Soy médico de Familia, de la primera promoción que hubo de MIR en Medicina Familiar y Comunitaria. En aquella época, los números de esta especialidad eran muy buenos. Nos apena y nos tiene perplejos que ahora no tengamos vocaciones. Vemos que las plazas quedan vacantes y que gente que se incorpora la acaba abandonando al cabo de una semana. Si podemos ayudaros en algo para que eso no ocurra, contad con nosotros”.

Luciano Vidán también ofreció algunas recomendaciones a los residentes. “Ninguna etapa en la vida os va a marcar del mismo modo que el MIR, tanto en lo profesional como en lo personal. Mi consejo es que la aprovechéis. A pesar de que hoy en día hay que estar renovando el conocimiento, los fundamentos se aprenden en este periodo”. En relación con esta materia, les sugirió que fuesen osados durante la residencia. “Immanuelle Kant tenía la máxima ‘sapere aude’ —‘atrévete a saber’—. La formación es algo individual. Nuestro trabajo se asemeja en muchos aspectos a los oficios artesanales: hay que ver, aprender y hacer mucho. Esa es una apuesta personal. Debéis ser insistentes. Preguntad y observad siempre que podáis”.
La prudencia fue otro punto importante que resaltó. “Estáis en un periodo de formación. No hagáis ni firméis nada sin seguridad. Para esto tenéis al lado a vuestros tutores. Desgraciadamente, en el Colegio recibimos todos los meses quejas de ciudadanos debido a problemas relacionados con los médicos y, a veces, los MIR. Sed humildes. Si no sabéis, no os adelantéis”.
Como último consejo, el doctor Vidán reveló la característica que diferencia a un buen médico. “Vais a vivir una época extraordinaria con el desarrollo de la inteligencia artificial y de la robótica, que van a ser una ayuda; pero el conocimiento está ahí, lo tenemos todos. Somos conscientes, cada uno en su especialidad, de lo que hay que saber, pero lo que hace que uno sea reconocido como mejor facultativo que otro es la bondad. No se puede ser un buen médico sin ser buena persona”. El ponente reforzó esta idea con las virtudes de Edmund Pellegrino, doctor que estuvo muy vinculado a la bioética, y animó a los presentes a que cultivasen esos valores: “un médico es una persona humilde, compasiva, generosa, entregada y dispuesta a disculparse cuando lo hace mal”.
Acto seguido, el presidente cedió la palabra a Patricia Conde, que dedicó un agradecimiento al Colegio y la enhorabuena a los residentes. “Sé que el camino para llegar hasta aquí no ha sido sencillo. Primero un bachillerato muy difícil en el que teníais que conseguir un resultado excelente; luego una carrera larga que no es fácil, y finalmente estos últimos meses, en los que algunos habéis tenido que vivir con la presión de tener que obtener un resultado excelente mientras lidiabais con un problema familiar. Por eso quiero que penséis en el niño y la niña que erais y lo orgullosos que estarían. Todo lo que habéis conseguido es producto de vuestro esfuerzo. Nadie os lo ha regalado”.

“Empezáis una etapa irrepetible en la que vais a aprender mucho. Es cierto que os espera trabajo y sacrificio, pero también experiencia y anécdotas que recordaréis siempre”, aseguró la representante de la Fundación Hipocrática. “Vais a conocer a compañeros que se convertirán en amigos para siempre y el ejercicio de un trabajo que es el más bonito del mundo. Conozco pocas profesiones que estimulen de esta manera cada día y en las que se descubra tanto a nivel laboral como personal. Vais a crecer y ser mejores personas”.
La imagen positiva que les ofreció Patricia Conde no impidió que pusiese el foco sobre los obstáculos. “Quiero que recordéis instantes como este, la graduación de Medicina y otros momentos de celebración. Son días llenos de ganas y de ilusión. Acordaos de eso cuando lleguen los momentos malos y no perdáis las ganas”.
La última intervención fue la de Bernardo Seoane, que representó la voz de los facultativos jubilados como responsable de la Comisión de Médicos Sénior. “Os traigo un afectuoso saludo de todos mis compañeros de la sección y una encomienda. Dentro de poco, vosotros seréis nuestros médicos y estaremos en vuestras manos. Solamente os pedimos que tengáis con nosotros un trato educado, personal y entrañable. Evitad que sea frío y que no consista en abordarnos cómo si fuéramos un número más. Siendo vuestros pacientes, solo os reclamamos un poco de cariño y de confraternización en nuestra profesión. Esto ha sido y es primordial entre los médicos. Lo único que está por encima de este compañerismo es el derecho de los pacientes”.

Una vez terminados los discursos, se llevó a cabo la entrega de las acreditaciones. Cada uno de los residentes fue llamado para recibir el carné de colegiación y una mochila como obsequio de una ocasión tan especial. Cuando todos recogieron sus identificaciones, la celebración continuó con dos sorteos. El primero consistió en un televisor Xiaomi de 43 pulgadas que fue donado por la Agrupación Mutual Aseguradora. Por su parte, Mutual Médica ofreció una experiencia para dos personas en el restaurante con estrella Michelín, Árbore da Veira. Tras el anuncio de los ganadores, los residentes y los médicos veteranos prosiguieron la celebración con la música del DJ Alfonso Espiño. Los jóvenes realizaron fotos de recuerdo en grupo para rememorar la noche que precedió a este nuevo periodo de sus carreras.
“Es algo especial. Es una fiesta a la que todos queremos asistir y te da la oportunidad de conocer a gente de otros centros”, cuenta Patricia Vilariño. Aunque procede de Ourense, esta residente estudió la carrera en Pamplona. Tras haber elegido oncología radioterápica como especialidad, llega el momento de afrontar las responsabilidades y desafíos de su rama en el Chus. “Siempre he tenido la medicina en casa. Mis padres son doctores y me han transmitido el interés y las ganas de ayudar a la gente cuando puedo”, declara.
La joven subraya su inclinación hacia la oncología y asegura que uno de los aspectos que más llamaron su atención fue la estrecha relación que se desarrolla con el paciente. Además, incide en que la dedicación de su universidad para fomentar la investigación en cáncer y sus tratamientos fue el empujón final que le llevó a decidirse por su especialidad. No obstante, reconoce que un aspecto que puede suponer un obstáculo para un oncólogo es la separación entre su vida personal y la profesional.
Alexandre Rodríguez, también originario de Ourense, realiza su residencia en el centro de salud de O Milladoiro, una nueva etapa que inicia reflexionando en lo que representa este acto de bienvenida. “Supón un orgullo porque significa formar parte deste gremio, que representa algo marabilloso porque é o que eu escollín. Marca un momento moi feliz para compartir cos meus compañeiros. Creo que todos estamos bastante ilusionados”, declara antes de abordar las razones que le llevaron a escoger la especialización en la que trabaja. “A medicina de Familia e Comunitaria sempre foi a miña primeira opción. Paréceme a máis humana entre todas as especialidades da carreira. Promove un contacto moi estreito co paciente, incluso podes chegar a coñecer a súa situación socio-cultural. Considero que se trata dunha abordaxe da profesión moi interesante”.
Al profundizar en la falta de facultativos interesados en su rama, el residente subraya que “parece que non é a primeira opción de case ninguén. É unha auténtica mágoa. Quizais deberían darlle unha volta”. Al ponderar los posibles medios para cambiar esta realidad, el facultativo ofrece algunas sugerencias: “terían que mellorar as condicións dos profesionais. Polo que estou vendo no centro de saúde, nós atendemos a demasiados pacientes. Non hai tempo suficiente para dedicarlles. Ese sería un bo primeiro paso para animar á xente a escoller medicina de familia e comunitaria”. En cuanto a sus esperanzas de futuro, señala que espera convertirse en “un bo médico nesta rama e ser atento cos meus pacientes. Non hai máis ao que poida aspirar”.
Claudia Pérez es originaria de Asturias. Su interés por la carrera la impulsó en una trayectoria profesional y personal que alcanzó un punto muy relevante con la celebración de esta bienvenida. “Este día fue algo especial. Supone el fin de una etapa”, revela. “La sanidad siempre fue lo que más atrajo mi interés. Escogí el bachillerato de Ciencias de la Salud porque me sentía inclinada hacia ella. Luego me enamoré de medicina de familia y comunitaria durante las prácticas debido a la cercanía con el paciente y su seguimiento. Es un contacto más estrecho”.
A pesar de su amor por esta rama, la facultativa también resalta las deficiencias de la misma. “Está muy saturada. Son muchos pacientes y no puedes dedicarles todo el tiempo que desearías a cada uno. Conlleva una gran carga de trabajo”. Sobre este aspecto, añade que “deberían mejorarse esas condiciones. Además, creo que existe una estigmatización. Parece que Medicina de Familia solo la elige la gente a la que no le llega la nota para otra alternativa, pero eso no es verdad. Es muy vocacional”.

Andrea Vecino, procedente de Arteixo, comparte con Claudia Pérez esta fascinación por la medicina de familia y comunitaria. “Creo que es la especialidad más completa. Te permite ver al paciente como un todo sin dejar nada fuera”, declara. “Sentía que en las otras especialidades había que renunciar a una parte de la medicina para centrarse en otra, y en esta no”. Respecto a las dificultades que está pasando este campo de la sanidad, comparte la opinión que reclama una mejora de las condiciones laborales. “Al final, por mucho que te guste, si solo tienes diez minutos para dedicarle a un paciente que necesita cuarenta, acaba siendo muy difícil. Tienes que darle el tiempo que requiera, y eso supone retrasar al resto de la consulta. Los profesionales tienen demasiada carga laboral”.
Por su parte, Iria Dorna optó por realizar endocrinología en el Chuac. Ella también sintió una inclinación hacia la sanidad desde su juventud en O Rosal, en la provincia de Pontevedra. “Dudaba entre la medicina y enfermería. De hecho, cursé el primer año de esta última, pero luego me cambié”, recuerda. “Es dura, pero, cuando estudias algo que te interesa y te gusta, se hace más ameno”. También asegura que esta elección nace de su deseo de ayudar a las personas, que “es algo muy gratificante”.
“Había muchas especialidades que me parecían interesantes. Sabía que no quería hacer nada quirúrgico y me debatía entre neurología y endocrinología. Me decanté por la última porque es muy lógica y racional debido a la fisiopatología. Siempre encuentras una solución para algo a través del diagnóstico. También está la parte relacionada con la nutrición, que es algo que llama mucho mi atención”, afirma. “Creo que es una especialidad en auge. Están apareciendo muchos tratamientos nuevos para la diabetes o la obesidad. Además, la tecnología es cada vez más amplia”.
Alba Requeijo forma parte del grupo de compañeros ferrolanos que acudió al acto antes de iniciar su residencia en el Chuf como uróloga, especialidad que escogió debido a sus experiencias como estudiante durante la carrera. “Tuve la suerte de rotar en este servicio del hospital cuando era alumna. Me gustó mucho. Me parece que en Ferrol hacen muy buen equipo y que tienen muchas ganas de innovar, aprender y transmitir lo que descubren a los que estamos llegando. Son personas inspiradoras con las que resulta muy agradable trabajar y yo quería formar parte de ello”.
La residente evidencia que urología se encuentra en un buen momento. “Tiene mucho que aportar, sobre todo la parte médica, aunque también la quirúrgica. Están investigando todo el tiempo y existe mucha innovación en cirugía robótica. Además, están avanzando mucho en la farmacología relacionada”. Alba Requeijo añade que se “trata de una especialidad larga porque es muy amplia. Tiene muchos campos de los que aprender y eso hace que sea complicada, pero merece la pena”.




