
El cirujano pediátrico recibió esta distinción en el cierre del curso 2024/2025.
La Academia Médico-Quirúrgica de Santiago de Compostela cerró su curso 2024/2025 el pasado 19 de junio. El evento tuvo lugar en el salón de actos de nuestra sede en San Pedro de Mezonzo y en su transcurso se homenajeó al doctor Ramiro José Francisco Varela Cives, quien recibió la Medalla de Honor de la institución. Además, Alfonso Varela Román, miembro del Servicio de Cardiología del área sanitaria de Santiago de Compostela y Barbanza, realizó la conferencia magistral ‘Insuficiencia cardíaca 2025. Nuevas recomendaciones’.

Nacido en Antas de Ulla, Lugo, en 1940, el doctor Varela Cives se licenció en 1967. “Me formé en Santiago de Compostela con un pionero de la cirugía infantil, Manuel Moreno de Orbe. Después completé mi aprendizaje en el hospital universitario de la Universidad de Múnich”, recuerda el homenajeado. Tras su época como estudiante, inició una trayectoria como cirujano pediátrico en la que también ejerció el papel de profesor titular en la USC. Publicó más de 100 artículos en revistas nacionales e internacionales y presentó más de 250 comunicaciones y 20 ponencias en congresos de todo el mundo.
Ramiro Varela Cives afirma sentirse agradecido por haber obtenido esta Medalla de Honor que le entregaron sus compañeros de profesión. Al reflexionar sobre la evolución de la medicina, señala que esta es posible gracias a las personas, y, en este punto, resalta que la implantación del sistema MIR fue algo fundamental. “Se ha perfeccionado la técnica, sobre todo las endoscópicas con cirugía mínimamente invasiva. Sin embargo, es la formación del médico lo que ha influido más en el desarrollo sanitario”, puntualiza antes de profundizar en la llegada de la inteligencia artificial. “Es una herramienta que, sin duda, va a ayudar en muchos aspectos, como el diagnóstico, pero aún hay que comprobar cómo se asentará en la medicina”.
Por otra parte, ante el avance tecnológico en la profesión, resalta el papel de los profesionales médicos. “En la cirugía pediátrica, cada día tenemos instrumental más preciso y mejores técnicas, como la utilización de robots que asisten en la operación, pero nunca debe olvidarse que esas máquinas son manejadas por cirujanos cualificados”.
El facultativo destaca que quienes persigan una carrera en la medicina “deben tener vocación. No es una profesión para los que solo desean ganar dinero, sino de servicio al prójimo. El médico debe hacerse amigo del paciente”. Esta dedicación, asegura, debe estar presente siempre. “Una de mis mayores satisfacciones es que padres de familia, que operé cuando eran pequeños, me llamen para consultarme cualquier tema sanitario. Ese es el secreto. El médico siempre tiene que pensar en lo mejor para el paciente”.
A pesar de que algunos critican los obstáculos que ocasionan las nuevas tecnologías en la relación con las personas que se atienden, Ramiro Varela señala que esto ocurre debido a un problema de educación sanitaria. “Hay que inculcar al médico que debe realizar la historia clínica y la exploración física al paciente, que es la base del diagnóstico”, antes de solicitar pruebas complementarias.
Durante la laudatio en honor al homenajeado, el doctor Adolfo Bautista —exjefe del Servicio de Cirugía Pediátrica del área sanitaria de Santiago y Barbanza— repasó su trayectoria y declaró que “la labor asistencial del doctor Varela Cives representa un hito en historia de la cirugía pediátrica gallega. De sus manos salieron los primeros pacientes que sobrevivieron tras la reparación de atresia de esófago, íleo meconial, la enfermedad de Hirschspung, así como las primeras laparoscopias diagnósticas y terapéuticas en Galicia”.
