

La memoria funciona como un músculo. Ejercitarla de manera constante permite que el deterioro de sus capacidades se reduzca durante el envejecimiento. En su afán por ofrecer actividades enriquecedoras, nuestro Colegio llevó a cabo un taller de memoria y actividad física saludable en colaboración con la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer y Otras Demencias Afines de A Coruña (Afaco). Una veintena de personas mayores de 60 años participaron en estos encuentros junto a sus familiares. Los talleres se realizaron en la sede colegial de Salvador de Madariaga una vez por semana desde el 7 de mayo hasta el 18 de junio.

“El objetivo es mantener la mente activa y prevenir el deterioro cognitivo que se va produciendo a determinadas edades en muchas ocasiones”, declara Bernardo Seoane, vocal de nuestra Junta Directiva. “Desgraciadamente, cada vez son más frecuentes las enfermedades relacionadas con este deterioro. Hacer un programa de prevención, y ofrecérselo a nuestros colegiados más mayores, resulta lo más adecuado”.
La iniciativa contó con la participación de los médicos sénior y sus familiares. “La actividad preventiva más importante es la sociabilidad. También son relevantes los ejercicios de estimulación cognitiva y neuronal que refuerzan ese aspecto”, comenta el doctor Seoane antes de resumir los principios esenciales para la prevención: “ser sociable, ejercicio físico y evitar los tóxicos”.
Elena Viqueira, psicóloga de Afaco, reafirma el carácter positivo de estos medios de prevención y explica cómo los plantearon y aplicaron en las jornadas. “Nuestra intención no era enforcarlo como un taller de memoria al uso. Se trataba de trabajar sobre la filosofía que mantenemos en la asociación. Consiste en un concepto de estimulación integral adaptada a las necesidades del grupo. El primer día pasamos un cuestionario para conocer sus expectativas y qué era lo que buscaban. A partir de ahí, hicimos la programación de las sesiones”.
Los participantes determinaron en gran medida el tipo de actividades que quisieron realizar y mejorar. Esta elección permitió una colaboración más estrecha entre sus integrantes, que estuvieron especialmente activos durante los ejercicios. “En este caso le dieron mucha importancia a la parte física, pero otro grupo puede ser distinto. Intentamos hacer los talleres a la medida porque todos somos diferentes. Hay que procurar que las personas vengan motivadas y contentas”, afirma la psicóloga.
El buen ambiente fue uno de los puntos destacados. La dinámica entre sus integrantes hizo posible que planteasen diferentes actividades conjuntas como paseos o rutas al aire libre. Sin embargo, el mal tiempo durante ese mes hizo que se decantasen por la visita a una exposición. “Se trata de crear un grupo”, revela la representante de Afaco.

A pesar de que existen ejercicios para trabajar, como la memorización de palabras, se optó por aproximaciones más cercanas. “Les gustaba mucho el cine, así que una de las actividades de memoria reciente que hicimos fue con películas de diferentes épocas. Recordábamos la temática, quiénes las protagonizaban o en qué año se estrenaron”, indica Elena Viqueira.
Además, añade que “cuando aparecieron los primeros estudios sobre este tema, se centraron en la parte neuronal con pasatiempos o aplicaciones. No obstante, al conversar con otras personas también estamos poniendo en juego el desarrollo cognitivo. Todo lo que implique unir la actividad cerebral con la integración social es positivo”.
“Fue todo muy bien”, puntualiza la psicóloga al evaluar el resultado final de las jornadas, que espera que puedan llegar a repetirse en el futuro. “Consistían en una prueba piloto que hicimos con el Colegio Médico. La idea era que, si funcionaba, se pudieran retomar en octubre”.