Los escolares de Oleiros aprenden a comer sano

Desde el centro de salud del municipio se han puesto en marcha talleres teóricos y prácticos para mejorar la alimentación de los niños

Taller alimentación saludable en Oleiros

Incidir en la importancia de una buena alimentación y generar hábitos de vida saludables en los niños. Con esos objetivos se está trabajando desde el centro de salud de Oleiros, que ha puesto en marcha una serie de jornadas teórico-prácticas para acercarse a alumnos de quinto y sexto de Educación Primaria de colegios del municipio. La idea surgió “después de la incorporación de nuestra nutricionista, María José Navarro, hace alrededor de un año y medio”, explica el jefe del Servicio de Atención Primaria de Oleiros, José Antonio García Fraga. En ese momento, se plantearon “qué iniciativas útiles en el ámbito comunitario podíamos poner en marcha dentro nuestra zona de acción, y estas charlas fueron unas de ellas. Están dirigidas a niños de cierta edad que ya tienen capacidad de decisión sobre algunas cosas y pueden ser responsables”.

Las charlas con los alumnos se dividen en dos sesiones, explica María José Navarro: la primera está centrada en una aproximación teórica, “pero muy didáctica y adaptada a su edad”, mientras en la segunda se ponen esos conocimientos en práctica “para enseñarles cuál es la forma correcta de alimentarse”. 

En la parte teórica “partimos desde lo más básico”, para que los niños aprendan “qué es un alimento, sus funciones y cómo se clasifican, qué son las proteínas vegetales y animales, los hidratos de carbono o los tipos de grasas que existen, además de cómo configurar un plato saludable”. También “les hablamos sobre los ultraprocesados —con azúcares refinados y grasas saturadas y trans—, las diferencias con los alimentos naturales y cómo ha evolucionado la alimentación”. La nutricionista les explica, además, “cómo debe ser la distribución de la alimentación durante el día, por qué el desayuno es importante, por qué debemos consumir frutas y verduras o la necesidad de beber agua de forma preferente, en lugar de gaseosas o zumos”. Por otra parte, “hablamos sobre las tres formas de etiquetado” y, finalmente, “sobre la pirámide nutricional para que tengan una referencia sobre la frecuencia de los alimentos a lo largo del día y de la semana”.

Unos días después, comienza el abordaje práctico de lo explicado “con un taller en el que analizamos diferentes etiquetas —que pueden traer de casa— sobre la información nutricional, los ingredientes y el Nutri-Score”. Otra de las actividades consiste en “construir una pirámide saludable con réplicas de alimentos, que deben clasificar por grupos. Aprenden que en la base se sitúa el ejercicio, el agua, las actividades recreativas, los almidones o las proteínas, en el centro los alimentos más frecuentes y en la punta de la pirámide están los productos más ocasionales, como los ultraprocesados y otros alimentos que no son saludables”. Por último, empleando las réplicas de alimentos, los alumnos preparan una comida y una merienda saludable y presentan sus platos por equipos”. Los niños “disfrutan muchísimo con el taller”, asegura María José Navarro.

Recurso alimentación saludable

Los profesionales observan “un aumento importante de la obesidad y el sobrepeso en la edad infantil, así que quisimos crear un proyecto que contribuyese a mejorar sus hábitos a través de la educación. Se encuentran en una edad de desarrollo en la que ese cambio de hábitos puede permanecer a largo plazo y acompañarles en la edad adulta”. Los beneficios, sin embargo, no son exclusivos para los niños, porque queremos que ellos también actúen en su entorno como replicadores de la información que reciben. De esta manera, los conocimientos adquiridos favorecen a toda la comunidad.

La nutricionista, por otra parte, incide en la influencia que han tenido los cambios en el estilo de vida en el empeoramiento de la alimentación. “En el pasado era mucho más natural, con más peso de las frutas y las verduras —y, además, de proximidad—. Ahora, todo se vive de forma acelerada y hemos dejado atrás esos hábitos. Consumimos alimentos que ya vienen listos y no necesitan ninguna elaboración. Nosotros queremos que vuelvan al terreno de lo saludable”.

Este es el segundo año que se pone en marcha la iniciativa, en la que en esta edición “se han incorporado médicos residentes para participar en la parte práctica”, explica el doctor García. Nuestra intención es que se convierta en una acción estable en el tiempo con la que podamos llegar a todos los escolares del municipio, tanto de centros públicos como concertados. Somos muy ambiciosos, porque creemos que son una diana poblacional muy importante”. Además, este año pretenden “realizar una charla dirigida a los padres, para que ellos también tengan conocimientos sobre la materia, ayuden a sus hijos y haya un complemento de concienciación y educación desde las familias”. El retorno que están recibiendo por parte de los alumnos y de los centros “es muy positivo. Los niños son muy participativos y muestran mucha curiosidad, incluso llegan a casa explicando lo que han aprendido en clase. La acogida está siendo fantástica”.

La importancia de este tipo de acciones “reside en la creación de hábitos. Debemos pensar que los factores modificables de estilo de vida hacen mucho más por nuestra salud que lo que puede hacer el sistema sanitario ante un caso agudo”. Este último “puede implantar un stent ante un infarto agudo de miocardio, pero resulta mucho más costoefectivo que la población siga una dieta mediterránea y realice ejercicio regularmente”. Adquirir hábitos en las edades de los alumnos a los que nos dirigimos ayuda a que los mantengan durante toda su vida. Es la base de la prevención y de la promoción de la salud, que constituye el objetivo más ambicioso de la atención primaria. Los niños “asimilarán este conocimiento como algo suyo y cambiarán la dinámica, porque será algo que tengan absolutamente interiorizado”. De esta forma, “intentamos minimizar o evitar muchas enfermedades, como hipertensión, dislipemia, diabetes, además de la propia obesidad, que es un factor de riesgo para todas esas patologías”. Una mala alimentación “también incrementa el riesgo en numerosos tipos de tumores y provoca muchas otras complicaciones”.

María José Navarro hace hincapié en la importancia de la incorporación de los nutricionistas a los centros de salud, “que ha supuesto un logro increíble. A través de una buena alimentación es posible prevenir muchas enfermedades e intervenir ante el aumento de la obesidad que estamos viviendo España”. Los profesionales están “desarrollando un trabajo muy bonito, y proyectos como el que hemos puesto en marcha en Oleiros suponen un gran logro que espero que mantenga en el tiempo, porque educar a los niños implica mejorar el futuro de todos. Su iniciativa demuestra que “es posible enseñar a los pequeños, de una forma divertida y participativa, que una alimentación saludable que garantice su crecimiento y desarrollo tiene que ser equilibrada y fraccionada en varios tiempos al día”.