En la sala de muestras de nuestro Colegio el artista presentó cuadros de paisajes gallegos, retratos de su familia y una serie de acuarelas.

Jesus Arceo

El artista Jesús Arceo (Badajoz, 1948) pasó parte de su vida como marino mercante y pescador, aunque su verdadera pasión siempre ha sido la pintura. Ahora, tras su jubilación, se dedica por completo a ella. Durante los meses de diciembre y enero presentó su exposición, Las pinturas de mis vivencias, en la sala de muestras de nuestro Colegio.

Jesús Arceo asegura que, durante su trabajo en alta mar, “aprovechaba para sacar fotos de las maravillas paisajísticas que tenemos en Galicia, que es preciosa. Esas imágenes las plasmo después en mis cuadros, reinterpretándolas”. En la exposición “se ven muchos paisajes marinos y otros del interior de Lugo”. También se pudieron contemplar “varios retratos que he realizado a lo largo de los años, como los de mis nietos”.

Si el pintor tuviera que definir la exposición con una frase, “sería la que da nombre al cartel: Las pinturas de mis vivencias. Es la manera que tengo de expresar lo que he vivido y sentido”, afirma. En especial, destaca “un paisaje precioso en el que se ve el río Mandeo, rodeado de un entorno inigualable. Es una imagen que conozco muy bien y que tengo grabada en mi memoria”. Otro de sus favoritos es el cuadro “que aparece en la portada de la muestra, que me parece muy bonito. En él se ve un palomar situado en Puebla de San Julián, en Lugo”. El pintor pacense es un gran enamorado de Galicia por ser la tierra de sus padres y por haber trabajado y vivido en ella desde hace muchos años.

Jesús Arceo es un artista al que le gusta “mucho innovar y descubrir nuevas técnicas y estilos”. Por ejemplo, “querría probar con el surrealismo o el estilo abstracto. Soy muy atrevido y decidido en esta disciplina y no le tengo miedo a nada”, explica. “Pintar me hace la persona más feliz del mundo y me abstrae de la realidad. Puedo estar pintando durante mucho tiempo y no saber ni qué hora es ni dónde estoy. Me da pena no haberme dedicado a esto antes”. Es un apasionado de este arte desde pequeño, por eso “siempre que había cuadros expuestos en alguna sala allí iba yo. De los 8 a los 12 años estuve en la Escuela de Artes y Oficios donde practicaba dibujos con lápiz y barro. Y también usaba el carboncillo”. Más tarde, “estudié para maestro industrial y trabajé en la marina mercante durante varios años”. En la pintura “me sumergí de pleno una vez que me jubilé, que es cuando aproveché la ocasión para dedicarme a ello”.

En la actualidad, el artista se encuentra en el grupo de pintores de As Xubias. “Para mí es todo nuevo, porque pasé de pintar a través de una fotografía a hacerlo al aire libre en el propio lugar. Estoy muy contento porque los artistas que forman parte del colectivo son personas maravillosas y grandes profesionales, y esas salidas con ellos me dan la vida”, asegura. “Mi intención es dedicarme más a la acuarela. Es un mundo que acabo de descubrir y estoy aprendiendo mucho. Me tiene enamorado”.