El Colegio da la bienvenida a los nuevos residentes

La Junta Directiva de la institución, junto a autoridades y representantes de las unidades docentes, recibió a una nueva generación de médicos en Santiago

Nuestro Colegio organizó su tradicional recepción para dar la bienvenida a una nueva generación de más de 200 médicos internos residentes que se incorporaron a centros de las tres áreas sanitarias de la provincia. Los nuevos colegiados se reunieron el 12 de junio en la sala Capitol de Santiago de Compostela para formar compartir un encuentro con sus compañeros, la Junta Directiva colegial, los máximos responsables de la Consellería de Sanidad y del Sergas y representantes de las unidades docentes. De esta manera, la institución afianza los lazos profesionales con las nuevas generaciones, comparte los valores del ejercicio sanitario y da a conocer las prestaciones y servicios que ofrece a la colegiación.

El evento estuvo encabezado por Luciano Vidán, presidente del Colegio; Antonio Gómez Caamaño, conselleiro de Sanidad de la Xunta de Galicia; Luis Ángel León Mateos, gerente del Sergas, y Patricia Conde, integrante de la Junta Directiva colegial. 

El presidente de nuestra institución definió a los residentes como “un colectivo prioritario” para el Colegio y les ofreció algunas recomendaciones para la nueva etapa en la que acaban de embarcarse. “Os habéis incorporado a una de las instituciones colegiales más importantes de España, con más de 8.000 integrantes”. Todos los miembros de la Junta Directiva y los trabajadores del Colegio “estamos a vuestro servicio. Cuando tengáis cualquier tipo de problema, no dudéis nunca en acercaros a nosotros. Es vuestra casa. No lo olvidéis nunca”.

A continuación, les habló de los médicos jubilados, un colectivo conformado por unos 1.500 facultativos en la provincia, y les pidió que “tengáis para ellos una especial atención, compasión y afecto cuando los atendáis profesionalmente”. El doctor Vidán también compartió que su etapa como residente fue la que más le marcó a lo largo de su trayectoria. “Fue exigente y dura, pero aportó un gran aprendizaje. Supuso un despertar a muchos problemas de la vida, como la enfermedad, la muerte, la soledad o la invalidez. Es un momento extraordinario y va a hacer que descubráis facetas de vosotros mismos que ignoráis”.

El doctor Vidán también compartió algunos consejos. “No se puede ser buen médico si antes no se es buena persona. Uno puede ser muy bueno desde la perspectiva técnica y saber mucho sobre medicina, pero un facultativo es más que eso”. Ser buena persona, “desde el punto de vista profesional, es lo que recoge nuestro Código Deontológico. Ahí tenéis cuál debe ser vuestro comportamiento como profesionales”. Afirmó que esta normativa ética creada por los propios facultativos exige la colegiación obligatoria. “Los colegios son instituciones recogidas en la Constitución Española, concebidas como garantes de los derechos de los ciudadanos a una asistencia sanitaria de calidad conforme al conocimiento más actual de la ciencia médica y al Código Deontológico“.

Luciano Vidán incidió en el valor de la formación. “Aprender es algo bidireccional. Hay que trabajarlo. Es necesario estudiar, ser despierto, valiente y aprovechar la oportunidad cuando se presenta”. También recomendó no actuar sin estar seguro de lo que se hace. “Estáis en un periodo de aprendizaje tutorizado. Disponéis de toda una red para ayudaros, enseñaros y acompañaros. Utilizadla”.

Por su parte, Patricia Conde también dio la enhorabuena a los residentes. “Empezáis una época que no se repetirá jamás. Estas primeras semanas de residencia estarán llenas de primeras veces, pero también construiréis el médico que vais a ser. Hasta ahora estabais acostumbrados a saltar de etapa en etapa e ir a por la siguiente meta”. Ahora “no se trata de llegar, sino de crear”.

El médico que se quiere ser “no viene en ningún libro. Se construye día a día en la manera en la que tratáis a los pacientes y a los compañeros y en la que pedís ayuda”. En sus comienzos como residente “esperaba aprender mucha medicina, pero no era consciente de cómo me iba a transformar. No me hizo solo mejor profesional, también me hizo mejor persona”. La doctora Conde aseguró que la incorporación de los MIR en los equipos impulsa a los médicos “a ser mejores. Hacéis que seamos más curiosos, que estudiemos más y nos volvéis más exigentes. Por eso tenéis tanto valor y sois tan importantes para el Colegio”.

El conselleiro de Sanidad, Antonio Gómez Caamaño, se refirió a la situación actual del Sergas, “la empresa más grande de Galicia, con más de 48.000 profesionales”. Tiene “un objetivo muy claro: ayudar a la gente y cuidar de quienes cuidan de las personas. Se trata de un Sergas en periodo de transformación para adaptarse a la realidad sociodemográfica que nos rodea. Existe mucha dispersión en Galicia, y esto genera la necesidad de tener prácticamente dos sistemas sanitarios: uno en la costa y otro en el interior”. También mencionó el déficit de profesionales en determinadas especialidades y la huelga contra el Estatuto Marco promovido desde el Gobierno, que causan “un gran impacto en la asistencia de los ciudadanos”.

“Estáis en un excelente lugar”, les trasladó a los jóvenes facultativos. “El sistema gallego de salud está al máximo nivel en asistencia, docencia e investigación. Los complejos hospitalarios de Ferrol, Santiago de Compostela y A Coruña son de alta complejidad”, puntualizó al hacer referencia a las oportunidades que ofrecen los centros y los proyectos que se realizan en la comunidad autónoma. Para finalizar, les pidió que fuesen “humildes, ambiciosos y pragmáticos”. Esto último, añadió, “implica tres cosas: aprender de los errores, ser dueños de vuestro tiempo y no perder ni un minuto en cosas que no tenéis capacidad de resolver. También debéis ser transversales, trabajar en equipo, ser curiosos a través de la investigación y tener capacidad crítica, empezando siempre por uno mismo”.

El acto prosiguió con la entrega de los carnés de colegiados a los residentes, así como de las mochilas que la institución les regaló. Después, se celebraron dos sorteos. El primero consistió en una experiencia para dos personas en el restaurante Árbore da Veira, cortesía de Mutual Médica, y el segundo fue un televisor proporcionado por la Agrupación Mutual Aseguradora (A.M.A.). La celebración prosiguió con la sesión musical del DJ Alfonso Espiño.

Luis Miguel Tamayo, quien se encuentra entre los residentes que eligieron como especialidad medicina familiar y comunitaria, calificó el acto como la representación de “un cambio de vida. Pasamos de ser estudiantes universitarios a formar parte de un sistema institucional de salud pública. Supone nuevos objetivos vitales y la transformación de la perspectiva general de lo que hacemos”. Aseguró que lo que más le atrajo de la medicina fue “el aspecto humano al abordar el tratamiento de los pacientes y el cuidado de las personas”, aunque también evidenció que, a veces, “la tecnología puede complicar un poco la interacción. Sin embargo, creo que el contacto directo con la persona es muy importante en la medicina”. Sobre los desafíos que acarrea la profesión, expuso su interés en una formación completa, que es una constante esencial para el ejercicio del facultativo.

Manuel Herrera siempre tuvo claro que quería ser médico. “Me interesó desde que mi hermana se operó de escoliosis”, detalló el residente gaditano, que se mostró ilusionado por la atención que el Colegio dedicó al acto. “Entré en la carrera dudando entre las especialidades de cirugía y traumatología. Conforme fui avanzando en mis estudios, me di cuenta de que me interesaban más los tipos de patología y los abordajes de la segunda especialidad. Eso hizo que fuese al MIR con un objetivo en mente”. La traumatología “es muy pragmática. Sabes que siempre puedes hacer algo por un paciente, aunque no todo salga como deseamos. Tiene ciertas garantías resolutivas”. También dejó claro que requiere mucha práctica. “Es una especialidad muy quirúrgica y tienes que dedicarle un gran número de horas, porque cada cuerpo es un mundo. Eso es algo que cansa mucho al final del día”. El joven facultativo se definió como “un trotamundos” y explicó que le era difícil saber si seguiría en Galicia tras acabar la residencia, si volvería a Cádiz o si se trasladaría a otra ciudad.

Entre las nuevas residentes estaba también Clara García, que confesó que desconocía cuál sería su profesión en su adolescencia. “Tenía claro que quería realizar una carrera de ciencias. Medicina me pareció la más completa, y la atención al paciente me atrajo especialmente. Siempre me ha gustado conversar y escuchar a la gente”. La residente de neumología recalcó que uno de sus grandes intereses es aprender cada día un poco más. “Al principio te abruma la cantidad de cosas que no sabes ni controlas. Aun así, eso me resulta apasionante. Tienes más ganas de estudiar que antes, porque compruebas que lo que descubres lo puedes aplicar. Es un proceso muy bonito”. Además, “si cuentas con unos buenos tutores y mentores, creo que también aprendes a desarrollar un buen trato con el paciente. No siempre sale de manera natural con algunos, pero lo vas afrontando y superando con mucha práctica”. Por último, deseó que se “avance en los diagnósticos y tratamientos de todas las enfermedades, como las relacionadas con la neumología, que están cada vez más presentes en la población”.

Natalia Cernadas, residente de urgencias y emergencias, se interesó por la medicina debido a la curiosidad que le despertó el funcionamiento del cuerpo humano, las patologías y otras áreas que la rodean. “A maioría de cousas das urxencias son tempo-dependentes. Implica estar sempre activa e en alerta e intentar facer as cousas o máis rápido posible”. En Santiago “é un servizo moi ben organizado e con bos profesionais. Creo que se encontran entre os mellores de Galicia”. Al reflexionar sobre cuáles son los rasgos fundamentales de un buen sanitario de urgencias, la residente puntualizó que “ten que gustarche a adrenalina, a acción e actuar rapidamente”.

Nani Jiménez aseguró que su llegada a la medicina se debió en parte a la casualidad y que se interesó por esta carrera para tener la oportunidad de trabajar de cara al público. Sobre su especialidad, anestesiología y reanimación, subrayó que la eligió porque “siempre me gustó la vida en el quirófano, pero me acabé dando cuenta de que lo que me interesaba era lo relacionado con esta especialidad. Es un trabajo desconocido para muchos. Los anestesistas procuran que el paciente salga en su mejor estado posible, aunque a algunos les pueda parecer que no hacen nada durante la operación. Hay que tener bajo control todas las posibles complicaciones que puedan surgir, como las derivadas de la medicación que se administra en base a los antecedentes del paciente y su patología”. Debido a esta responsabilidad, la residente calificó su nueva etapa como “un reto a superar”.

Otra de las facultativas que se incorporaron al Colegio fue Berta Faraldo, cuyo vínculo con la sanidad es también familiar: varios de sus miembros son profesionales de este ámbito. “Siempre lo vi en casa y nunca me planteé otra opción”, manifestó la residente de radiodiagnóstico. Al abordar su especialidad, insistió en que “es muy desconocida entre los estudiantes, pero cuando la descubres y te paras a explorarla es muy amplia, y creo que está creciendo mucho. Se centra en todo el cuerpo humano. Es como la medicina interna de la imagen. Cada placa puede ser un reto”.