Xermán Bugallo, ganador del Premio de Investigación Manuel Piñeiro

Fue galardonado por su proyecto La marcha gallega, un programa de intervención para promover hábitos saludables en mayores de 65 años.

En su primera edición, el Premio de Investigación Manuel Piñeiro Pose ha reconocido la excelencia de un proyecto destinado a integrar hábitos de vida saludable en el día a día de las personas mayores de 65 años. El ganador de la convocatoria, organizada por la Fundación Hipocrática del Colegio y la Fundación Manuel Piñeiro Pose, fue Xermán Bugallo, especialista en medicina preventiva y salud pública y coordinador de la Red Gallega de Promoción de la Salud (Regaps), por su proyecto La marcha gallega. La entrega del premio, dotado con 5.000 euros, tuvo lugar el 16 de diciembre en el Pazo de Santa Cruz de Mondoi. Junto al galardonado, estuvieron Luciano Vidán, presidente de nuestra institución; Luis Sánchez, director técnico de la Fundación Hipocrática, y, en representación de la Fundación Manuel Piñeiro Pose, Alfredo Losada y Remedios Rivas.

“Supone una alegría enorme”, resalta Xermán Bugallo. “Me encanta participar en este tipo de iniciativas, pero uno nunca cree que vaya a ser el ganador, sobre todo teniendo en cuenta que los proyectos que se presentaron eran muy interesantes”. El suyo consiste en un “programa centrado en las personas mayores de 65 años” que va a poder poner en marcha gracias a la ayuda recibida. “Creo que es un colectivo por el que se pueden realizar numerosas iniciativas interesantes para promover la salud”.

El facultativo explica que el origen de La marcha gallega se remonta a A receita galega, un documental que realizó en colaboración con la Dirección General de Salud Pública de la Xunta de Galicia unos años antes. “Mostrábamos la realidad de un conjunto de personas muy longevas que habitaban en distintas ubicaciones de la comunidad. Queríamos conocer cuáles eran sus estilos de vida en ese momento y los que mantuvieron a lo largo del tiempo. Intentamos mostrar el beneficio de determinados comportamientos y hábitos para alcanzar una edad avanzada con un buen estado de salud. No se trataba solo de vivir más años, sino el cómo se viven”.

El documental, de quince minutos, abarcaba distintos aspectos: actividad física, alimentación, vinculación con el entorno e higiene del sueño. Lo aprendido durante su elaboración y su buena recepción inspiraron el planteamiento de la propuesta ganadora. “Mi intención no se centra únicamente en crear otro documento audiovisual, aunque también se contempla mostrar su desarrollo en ese formato. La idea es plantear una intervención que promueva el movimiento de las personas a partir de los 65 años”, subraya Xermán Bugallo.

La iniciativa planteada consiste en un proyecto de envejecimiento activo y “se basa en los principales ejes de la salud. Incorporará sesiones informativas junto a talleres de capacitación y de sensibilización para promover hábitos de vida saludable teniendo en cuenta la vinculación de los participantes”. El experto opina que “tradicionalmente la promoción de la salud ha pecado de destinar muchos recursos a campañas informativas. Considero que son necesarias, pero no podemos quedarnos solo en eso. Hay que ir un paso más allá y hacer que las personas conecten”.

Como indica su título, el proyecto se desarrollará en Galicia. “Se trata de una de las comunidades más envejecidas de España y, consecuentemente, del mundo. Ese factor la convierte en un escenario ideal”, incide el doctor Bugallo. “La selección de la ubicación no atiende solo a aspectos sociodemográficos. También tiene en cuenta otras cuestiones, como la situación basal en relación a la vulnerabilidad y al riesgo de exclusión social. Además, se consideró la factibilidad de llevar a cabo todo el programa sin dejar de lado su accesibilidad y equidad en cuanto a la participación. Otro punto clave es su sostenibilidad en el tiempo. Espero que pueda mantenerse y llevarse a otras ubicaciones”.

El responsable del proyecto también evidencia la capacidad de adaptación que tendrá La marcha gallega. “Queremos conocer la realidad y no ir con un programa cerrado y estructurado sin tener en cuenta las preferencias de las personas ni sus posibilidades reales”. Entre sus objetivos principales están el impulso del movimiento y favorecer el desarrollo de una buena alimentación, así como el descanso y la prevención del deterioro cognitivo. “Todo ello iría conectado a través de la participación”. El programa, que se extenderá durante un número indeterminado de meses, incluirá una evaluación inicial y, al finalizar, se realizará un seguimiento “para conocer el impacto real de toda la intervención”.

Además de superar los 65 años, los participantes no deben padecer ninguna patología que les impida formar parte de las actividades propuestas. “No pretendemos imponer lo imposible a quienes tengan una dificultad. Tampoco planteamos una única estrategia entre aquellos que puedan formar parte. Queremos incorporar el movimiento de una forma progresiva y teniendo en cuenta las capacidades de cada uno”. En este sentido, el experto incide en que “debe explicarse en todo momento qué es lo que se pretende hacer y cuáles son los objetivos. Todas las actividades contempladas en el programa de intervención contribuirán a mejorar el estado de salud de las personas, y eso es algo contrastado”. Hay quien “ha sido sedentario toda su vida, pero nunca es tarde para incorporar determinados hábitos que nos permitan estar mejor. Es fundamental adaptarnos a cada persona, incluso a través del lenguaje, para que entiendan que tenemos la capacidad de intervenir y prevenir”.

El doctor Bugallo afirma que la dotación económica del concurso le permitirá implicar a más personas que aporten su experiencia en distintas áreas. “Creo que los profesionales de diversas especialidades que puedan acompañar durante el proceso enriquecerán el proyecto”. En La marcha gallega participarán médicos especialistas en medicina preventiva y salud pública, neurofisiología, o medicina familiar y comunitaria, así como nutricionistas, terapeutas ocupacionales, psicólogos y expertos en ciencias de la actividad física y del deporte. “Un programa se nutre y consigue llegar a todos los ejes de forma realista y teniendo en cuenta la evidencia científica a través de un equipo multidisciplinar”.

El facultativo incide en la relevancia del programa ante la realidad sociodemográfica. “Cada vez vivimos más. Nos hemos centrado durante mucho tiempo en titulares que hacen referencia a la edad, pero no a cómo vivimos. Aquí está la clave. Necesitamos cambiar el enfoque para tener en cuenta uno basado en la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad”. Al final, “intervenciones como la nuestra están muy contrastadas. Llega un momento en el que las personas ya saben que la actividad física es beneficiosa y que la alimentación es tremendamente importante. El problema está en desconocer cómo incorporarlo todo en la rutina. La clave radica en lanzar este tipo de iniciativas para promover determinados hábitos y comportamientos que nos produzcan beneficios”.

El aislamiento social es otro aspecto esencial que se tendrá muy en cuenta en la iniciativa. “En Galicia tenemos una gran dificultad a causa de su dispersión geográfica. Existe el riesgo de que las personas mayores de 65 años se sientan abandonadas o dejadas de lado. Por eso es tan importante la accesibilidad a los recursos. Deben crearse entornos saludables en líneas generales, pero sin perder de vista la realidad de cada lugar. Hay que reforzar la acción comunitaria desarrollando las aptitudes personales de quienes puedan sentirse abandonados. También debe promoverse la educación para la salud de manera conjunta, no solo de la mano de los profesionales, sino de vecinos u otros que se encuentren en la misma situación de aislamiento. De este modo, las actuaciones potencian la unión comunitaria”.

Xermán Bugallo también ofrece una reflexión sobre las diferencias entre las personas envejecidas en el campo y en la ciudad, una cuestión que estuvo presente en A receita galega. “La vida en el rural es muy distinta. La actividad que les mantiene unidos al campo marca un factor relevante para su salud. En el documental llamaba la atención que había personas de casi cien años que tenían una rutina increíble para su edad. Se levantaban por la mañana, trabajaban, daban un paseo, estaban con los animales y luego descansaban un poco por la tarde. Resulta curioso el contraste con quienes no tienen ese nivel de actividad física”. Además, la mayor accesibilidad a productos frescos y de temporada supone otro punto determinante para su estado de salud.

Más allá del planteamiento de La Marcha Gallega, el facultativo aborda otra iniciativa que incentiva los hábitos de vida saludable y de la que forma parte como coordinador: la Red Gallega de Promoción de la Salud. “Se planteó en la Dirección General de Salud Pública a partir del Plan Obesidad Zero —que tenía como objetivo reducir la tasa de obesidad en Galicia—. En la Regaps intentamos dinamizar propuestas de promoción de la salud e intervención en distinto lugares. A nivel municipal trabajamos frecuentemente con ayuntamientos y difundimos actuaciones que se están llevando a cabo”.

Saber cómo introducir en el día a día nuevas rutinas sin haberlo hecho anteriormente suele ser una duda habitual entre quienes desean adquirir hábitos saludables. El doctor Bugallo responde a esta cuestión asegurando que un primer paso sería “conocer lo que se está haciendo a su alrededor”. Durante los más de dos años que lleva en activo el programa, la Red Gallega de Promoción de la Salud ha dado visibilidad a iniciativas como la Agenda Saludable. “La publicamos mensualmente con actividades que se realizan en toda Galicia. La programación está distribuida por áreas sanitarias y, dentro de ellas, se subdividen por municipios. Es muy fácil encontrar toda la oferta que hay a lo largo del mes en estas ubicaciones. Planteamos la herramienta para facilitar la prescripción social que se realiza en centros de salud o en cualquier otro lugar que impulsen dinámicas relacionadas con la promoción de la salud, ya sea actividad física, alimentación o bienestar emocional”. Además, “si se trata de cambiar hábitos, resulta beneficioso tener un contexto estable, que pasaría por conocer la cultura en el lugar donde cada persona resida”.

De manera paralela a la Agenda Saludable, la Regaps cuenta con un mapa de actividades denominado Atopa saúde. “Ahí cualquier persona puede descubrir en Galicia la oferta completa en promoción de la salud, desde recursos hasta dinámicas asociadas a los mismos, como puede ser una ruta o un programa de bienestar emocional. Posee un buscador con una serie de filtros que permiten seleccionar las áreas temáticas de interés, la franja de edad o las posibles dificultades de cada interesado”.

Como coordinador de la Red Gallega de Promoción de la Salud, Xermán Bugallo señala que “hemos establecido un nexo de unión entre todos los agentes comunitarios que intervienen en la salud de las personas de alguna forma, ya sea la administración, los centros de salud o el tejido asociativo, por decir algunos ejemplos”. A lo largo de 2025, “hemos trabajado en programas específicos con algunas organizaciones y a nivel municipal. Desde este último punto de vista, hemos tenido en cuenta lo que se estaba llevando a cabo en muchos ayuntamientos, pero hemos intentado ordenar toda esa programación y completarla con nuestra cartera de servicios”.

Además, la Regaps también ha avanzado significativamente en su labor con organizaciones laborales. “Somos conscientes de que las personas en activo pasamos mucho tiempo en nuestra área de trabajo. Debemos tener en cuenta su perspectiva para incorporar determinados hábitos de comportamiento en la jornada. Hemos diseñado iniciativas y actuaciones destinadas a trabajadores para integrar pausas activas o descansos que promuevan el movimiento”. 

Al analizar la situación de la investigación en España, Xermán Bugallo indica que, a pesar de que la sociedad es consciente de su relevancia, aún queda un largo camino por recorrer. “Existen muy buenas intenciones, pero también considero que deberíamos destinar más recursos y atención a lo que se está haciendo”.

La sociedad, destaca, “presta cada vez más atención a la salud, o al menos esa es la impresión que he adquirido al trabajar en las iniciativas de la Regaps. También creo que por esa razón debe mostrarse información de calidad y avalada por la evidencia científica. Esta es una de nuestras batallas, debido a la facilidad de acceso a todo tipo de datos que pueden ser cuestionables o incorrectos. Tenemos que poder redireccionar el interés a canales fiables que permitan documentarse de forma adecuada”, concluye el experto.